El presidente Abelardo de La Espriella ordenó el retiro de todos los representantes del Gobierno Nacional que permanecían en las juntas directivas de las cámaras de comercio del país, según informó el medio citado. La decisión alcanza a quienes fueron designados por la administración de Gustavo Petro y por gobiernos previos que aún conservaban a sus delegados en esos organismos.
Las cámaras de comercio son entidades gremiales de origen privado con funciones públicas delegadas, encargadas de llevar los registros mercantiles, promover la competitividad regional y actuar como veedoras de la actividad empresarial local. Por ley, el Gobierno Nacional tiene derecho a una representación significativa en sus juntas directivas, junto con el sector privado, los comerciantes afiliados y, en algunos casos, delegados de alcaldías y gobernaciones.
De acuerdo con la información publicada por Portafolio, los delegados del Estado pueden llegar a ocupar hasta una tercera parte de los miembros de cada junta directiva. Ese peso convierte a esas sillas en espacios de incidencia directa sobre las prioridades del gremio, su postura frente a políticas públicas y la orientación de su gestión institucional en cada región del país.
La decisión se inscribe en la práctica, común al inicio de cada mandato, de relevar a los funcionarios y delegados que representan al Gobierno en cuerpos colegiados. Presidentes anteriores también han utilizado esa facultad para sustituir a quienes fueron nombrados por sus antecesores y alinear esos espacios con la línea de la nueva administración.
El movimiento implica que, en adelante, las juntas directivas de las cámaras quedarán conformadas solo por sus miembros electos y por quienes designe el nuevo gobierno, una vez complete los nombramientos que la ley le permiten hacer. Mientras tanto, esos cargos quedan vacantes o en proceso de designación, según el calendario de cada cámara.
En el plano gremial, el cambio abre un periodo de transición en el que los representantes elegidos por los comerciantes mantienen sus funciones y la operación de los registros mercantiles no se ve interrumpida. Los empresarios afiliados conservan el control mayoritario de las decisiones, mientras el Gobierno redefine quién ocupará los cupos que acaba de dejar vacantes.
Para la ciudadanía, el efecto más visible es indirecto: las cámaras cumplen un papel clave en la formalización empresarial, la emisión de certificados y el acompañamiento a emprendedores. Cualquier ajuste en la composición de sus juntas puede modificar la interlocución entre el Ejecutivo y los gremios, sin alterar de inmediato los servicios que estas entidades prestan al público.
En las próximas semanas se espera que el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, como entidad cabeza del sector, adelante las designaciones correspondientes y comunique los nuevos delegados. Hasta tanto se oficialicen los nombramientos, las cámaras seguirán funcionando con los directivos privados ya elegidos en sus procesos internos.
