Según Blu Radio, el presidente Abelardo de La Espriella decidió pronunciar su primer discurso como jefe de Estado ante las tropas militares, lo que marca un quiebre frente a la tradición más reciente deposesionespresidenciales en Colombia.
El cambio de escenario ha generado expectativa porque, en las últimas décadas, los mandatarios suelen dirigirse primero al país desde el Capitolio, en una sesión solemne que reúne a congresistas, invitados especiales y representantes del cuerpo diplomático.
La banda presidencial le será impuesta por el presidente del Senado, Honorio Henríquez, del Centro Democrático, en una sesión legislativa que conserva así su carácter protocolario, aunque la alocución central se traslade a otro escenario.
La decisión se inscribe en lo que Blu Radio describe como "otra tradición rota" por De La Espriella, en línea con otros gestos que el nuevo gobierno ha adoptado para diferenciarse de sus antecesores en la forma de asumir el poder.
Hablar directamente ante los miembros de las Fuerzas Militares suele interpretarse como un mensaje de respaldo a la institución castrense y de atención prioritaria al componente de seguridad y defensa, ejes que suelen ganar peso en los inicios de gestión.
Para la ciudadanía, el lugar del primer discurso cambia poco en lo práctico, pero sí modifica el tono simbólico del arranque del mandato: lo que se diga en ese escenario suele marcar la agenda de los primeros meses en materia de orden público y relacionamiento con la tropa.
Hasta ahora no se conoce el lugar exacto ni la fecha del pronunciamiento ante los militares, pero la expectativa apunta a que el acto se realice en las horas siguientes a la ceremonia formal deinvestiduraen el Congreso.
Queda pendiente también el contenido del discurso: si reiterará las líneas de su campaña, si planteará metas específicas de seguridad y qué señales enviará a los organismos de inteligencia, a la Policía y a los mandos regionales sobre la conducción del orden público durante su cuatrienio.
