El presidente electo de la República, Abelardo de la Espriella, se pronunció sobre el panorama económico del país y el estado de las finanzas públicas. Lo hizo durante un encuentro en el que entregó instrucciones a su equipo económico para arrancar el plan de recuperación de las arcas del Estado, según reportó el medio Enfoque TeVe.
De la Espriella sostuvo que los mercados, la banca nacional e internacional y el sector privado están con la camiseta puesta con su gobierno. Con esa expresión quiso transmitir que existe un respaldo activo de los agentes financieros al proceso de transición que se avecina en Colombia.
El mandatario entrante aseguró además que Colombia vuelve a ser confiable. Esa frase apunta a recuperar la confianza de los inversionistas y de los organismos multilaterales, luego de un periodo que, según distintos analistas, estuvo marcado por señales de incertidumbre en materia fiscal y regulatoria.
El encuentro se enmarcó en la etapa de empalme económico, una fase clave en todo proceso de transición presidencial en Colombia. En esas reuniones el equipo designado por el presidente electo recibe información de los ministerios, el Banco de la República y otras entidades para diseñar la hoja de ruta de los primeros meses de gobierno.
Entre los temas que suelen tratarse en ese tipo de empalmes están el nivel de deuda pública, el déficit fiscal, la ejecución del presupuesto general de la nación y la situación de empresas estatales. La fuente no detalla cifras puntuales sobre esos rubros en la intervención de De la Espriella.
El llamado a la banca y al sector privado también tiene lectura política. En Colombia, los gobiernos suelen buscar aliados en los gremios como Asobancaria, la Andi, Fenalco y ProColombia para viabilizar inversiones, destrabar proyectos de ley y acompañar reformas económicas en el Congreso.
Para la ciudadanía, el mensaje central es si esa confianza declarada se traducirá en decisiones concretas sobre empleo, precios, tasas de interés y acceso al crédito. En la última década los hogares colombianos han sido sensibles a los movimientos de la política monetaria y a la estabilidad fiscal del país.
Quedan pendientes, por ahora, tres puntos centrales. Primero, la presentación formal del equipo económico que liderará la transición. Segundo, la publicación de los lineamientos generales del plan de recuperación de las finanzas públicas. Tercero, la reacción de calificadoras de riesgo y organismos como el FMI y la OCDE ante las primeras señales del nuevo gobierno.
De la Espriella cerró su intervención con un tono de convocatoria. Pidió que los distintos actores del país se sumen a esa apuesta de recuperación y reiteró que el suyo será un gobierno abierto al diálogo con los sectores productivos y financieros, según el extracto difundido por Enfoque TeVe.
