El presidente Abelardo de la Espriella despacharía desde la Casa de Nariño y no desde la Casa de San Carlos, según confirmó su equipo. La decisión se tomó por razones de seguridad, un criterio que pesó más que el plan original de mudar la sede presidencial al centro de Bogotá.
La Casa de Nariño es la sede oficial del Ejecutivo colombiano desde hace décadas y concentra las oficinas del despacho presidencial, el Salón Rojo, el Salón Amarillo y las áreas de protocolo. Alberga además el esquema de seguridad de la Presidencia, con anillos de vigilancia, controles de acceso y rutas de evacuación ya probadas.
La Casa de San Carlos, ubicada en el barrio del mismo nombre, fue acondicionada en gobiernos anteriores para uso presidencial. Cuenta con salones protocolarios, jardines y espacios para reuniones, pero su esquema de protección requiere refuerzos logísticos cuando se usa como sede principal.
Desde el equipo del presidente se explicó que la logística del regreso ya se coordina con la Casa Militar y la Policía Nacional. Esto incluye la reubicación de equipos, la apertura de accesos restringidos y la revisión de las medidas de protección perimetral.
En la práctica, el cambio implica que las audiencias oficiales, los Consejos de Ministros y los actos protocolarios se realizarán en el Palacio de la calle 7 con carrera 8, en pleno centro histórico de Bogotá. La medida afecta la circulación vehicular y los dispositivos de seguridad en los alrededores de la Plaza de Bolívar.
La decisión también tiene implicaciones para los ciudadanos. Las visitas guiadas a la Casa de Nariño, la entrada de periodistas a los corredores oficiales y los recorridos por los patios centrales podrían ajustarse en los próximos días mientras se completa la adecuación.
Varios analistas consultados en otras ocasiones han señalado que la elección de sede presidencial incide en la percepción de estabilidad institucional. Volver a Nariño, tras los intentos previos de mudar la presidencia a San Carlos, marca una continuidad con la tradición republicana, aunque el Gobierno no ha detallado aún los plazos del traslado.
Por ahora, la información oficial se limita al comunicado del equipo presidencial. Queda pendiente conocer la fecha exacta del cambio, el protocolo de transición entre sedes y si San Carlos seguirá cumpliendo funciones complementarias, como residencia o sede alterna para eventos específicos.
