La Defensoría del Pueblo le extendió un mensaje directo al presidente electo Abelardo de la Espriella y a los legisladores que resultaron vencedores en las pasadas elecciones al Senado y la Cámara de Representantes. Según reportó Infobae, la entidad les pidió trabajar por una paz duradera en Colombia.
El llamado se produce a poco de cumplirse diez años de la firma del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. Aquel documento fue suscrito en Cartagena el 24 de noviembre de 2016, tras los diálogos adelantados en La Habana entre voceros de las entonces Farc-EP y representantes del gobierno de Juan Manuel Santos.
Con ese Acuerdo se buscó poner fin a más de cinco décadas de enfrentamiento armado entre el Estado colombiano y la guerrilla de las Farc. El texto incluyó compromisos en materia de tierras, participación política, solución al problema de las drogas ilícitas, víctimas, seguridad y verificación internacional.
La Defensoría, como entidad encargada de la promoción y defensa de los derechos humanos en Colombia, centra su preocupación en la situación de las víctimas del conflicto. La institución ha sido vigilante del cumplimiento de los puntos pactados, en especial los relativos a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas y los procesos de reincorporación.
El mensaje al Congreso entrante resulta relevante porque buena parte de la implementación del Acuerdo depende de decisiones legislativas. La reforma rural integral, los programas de sustitución de cultivos de uso ilícito y los mecanismos de protección a líderes sociales requieren voluntad política y asignación presupuestal por parte del Legislativo.
Para las víctimas, el llamado de la Defensoría significa un recordatorio de que los compromisos pendientes siguen vigentes. Organizaciones de víctimas y plataformas de derechos humanos han señalado en distintas oportunidades que la implementación ha sido lenta y que persisten riesgos de seguridad para excombatientes, líderes sociales y comunidades en zonas afectadas por el conflicto.
La transición entre gobiernos siempre genera expectativas sobre la continuidad de las políticas públicas. En este caso, la Defensoría pidió que la próxima administración mantenga la atención en los derechos de las víctimas como eje central de la consolidación de la paz.
De la Espriella, quien asumirá la Presidencia tras su victoria en las recientes elecciones, enfrenta ahora el reto de definir su posición frente al Acuerdo de 2016. El contenido exacto de sus propuestas en materia de paz y víctimas se conocerá en el marco de su Plan Nacional de Desarrollo y de los mensajes oficiales del nuevo gobierno.
En los próximos meses se esperan pronunciamientos formales del nuevo Congreso sobre los proyectos de ley relacionados con la implementación. También está pendiente el desempeño de los organismos del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, cuya articulación depende en parte del respaldo del Ejecutivo y del Legislativo.
Por ahora, la Defensoría dejó planteada su solicitud pública: que quienes llegan al poder en Colombia asuman el compromiso de garantizar los derechos de las víctimas y de sostener los avances, y los vacíos, del proceso de paz firmado hace casi una década.
