En una entrevista reciente en NTN24, una analista política aseguró que la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de descertificar a Colombia responde a hechos objetivos y no a interpretaciones políticas. Para ella, el dato clave es que el gobierno colombiano no estaría cumpliendo con los compromisos antinarcóticos asumidos con Washington.
La descertificación es una herramienta que utiliza el Departamento de Estado para señalar a aquellos países que, tras una evaluación anual, no han cumplido de manera certificada con sus compromisos internacionales en la lucha contra el narcotráfico. Cuando un país es descertificado, enfrenta consecuencias diplomáticas y económicas, incluida la posible pérdida de cooperación en materia de seguridad y la afectación de programas de ayuda.
La analista fue enfática en señalar que la responsabilidad principal de esa situación recae en el presidente Gustavo Petro y en su ministro de Defensa. Según su lectura, las decisiones tomadas en materia de orden público y de lucha contra el narcotráfico durante la actual administración habrían alejado a Colombia del cumplimiento de los indicadores exigidos por Estados Unidos.
El extracto de la entrevista divulgado por NTN24 no detalla cuáles serían esos hechos objetivos ni las cifras específicas que los respaldan. La valoración de la analista se enmarca, no obstante, en un debate de larga data entre Bogotá y Washington sobre las metas de aspersión aérea, erradicación manual y destrucción de laboratorios, que históricamente hacen parte de los indicadores evaluados en el proceso de certificación.
Para los ciudadanos, una eventual descertificación puede traducirse en un escenario diplomático tenso y en restricciones a la asistencia estadounidense en programas de interdicción, capacitación de fuerzas de seguridad y judicialización de organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. También suele generar presión adicional sobre la política interna de seguridad y defensa.
En el contexto más amplio, el gobierno de Petro ha planteado un enfoque de seguridad conocido como 'paz total', que incluye diálogos con distintos grupos armados y organizaciones criminales. Críticos como la analista entrevistada consideran que esa estrategia ha debilitado los resultados operativos en la lucha contra el narcotráfico, mientras el propio gobierno defiende que se trata de un proceso gradual orientado a reducir la violencia.
Desde el gobierno colombiano, en otras ocasiones se ha rechazado la posibilidad de que Colombia deje de cumplir con sus compromisos internacionales y se ha cuestionado la metodología con la que Estados Unidos mide el desempeño en la lucha antidroga. Hasta ahora no se conoce, según el extracto de NTN24, una respuesta oficial específica a las afirmaciones de esta analista.
La decisión final sobre la certificación o descertificación la toma el presidente estadounidense con base en la evaluación que cada año presenta el Departamento de Estado. Si la descertificación se confirma, el Congreso de Estados Unidos dispone de plazos para analizar la imposición de sanciones, y queda pendiente el trabajo diplomático del gobierno colombiano para revertir esa medida en el siguiente ciclo de evaluación.
En las próximas semanas se espera que el gobierno colombiano entregue sus observaciones al informe del Departamento de Estado y que se conozca la posición oficial frente a los señalamientos de la analista, en medio de un nuevo capítulo de la relación bilateral con Estados Unidos en materia de seguridad y narcotráfico.
