Charles Chapman, del equipo de empalme del Gobierno, confirmó que la reforma laboral habilita la posibilidad de trabajar y cotizar por horas en Colombia. La declaración, recogida por Valora Analitik, anticipa un cambio en la forma de liquidar los aportes a seguridad social para quienes tienen jornadas parciales o por tareas específicas.
Según la fuente, la aplicación de esta modalidad está prevista para agosto. A partir de ese mes, los empleadores y trabajadores podrán acordar jornadas medidas en horas, en lugar de los tradicionales contratos a término indefinido o fijo por meses completos.
La reforma laboral, recientemente aprobada en el Congreso, incluyó entre sus modificaciones el esquema de cotización por horas. Con ese mecanismo, una persona que labore solo algunas horas a la semana o al mes podría acceder a cobertura en salud, pensión y riesgos laborales de forma proporcional al tiempo trabajado y al ingreso recibido.
En la práctica, el sistema busca formalizar relaciones laborales que hoy se mueven en la informalidad, donde el trabajador presta servicios por días o jornadas cortas sin que se le efectúen los aportes a la seguridad social. La cotización por horas permitiría que esas personas acumulen semanas cotizadas y accedan a prestaciones que hoy les son esquivas.
Para los empleadores, la medida ofrece una alternativa frente a los contratos por días o por obra que se usan, por ejemplo, en sectores como comercio, gastronómico, agricultura y servicios. Podrán vincular personal para picos de demanda sin asumir el costo completo de un mes de aportes.
El cambio también implica ajustes administrativos para las administradoras de pensiones y las EPS, que deberán recibir y liquidar pagos proporcionales al número de horas reportadas. La UGPP y la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA) tendrán que adaptar sus sistemas para procesar esas liquidaciones.
El equipo de empalme, encargado de preparar la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, ha sostenido reuniones con distintos actores para definir los detalles operativos del esquema. La confirmación de Chapman es el primer pronunciamiento público sobre la entrada en vigencia de esta figura.
Entre los puntos pendientes queda la definición del piso mínimo de horas cotizables, el valor de la hora para efectos del aporte y los mecanismos de fiscalización para evitar subregistro de jornadas. El Ministerio del Trabajo y la cartera de Hacienda trabajan en los decretos reglamentarios que precisarán estas reglas.
Para los trabajadores, la principal expectativa es que la cotización por horas les permita construir historial pensional y acceder a servicios de salud. Para los empresarios, el interés está en reducir costos de formalización en contratos de jornada reducida. La entrada en vigencia en agosto dependerá de cómo avancen esos reglamentos.
