El presidente Abelardo de la Espriella convocó un consejo de seguridad al que fueron citados, entre otros, el alcalde de Cúcuta y el gobernador de Norte de Santander. Ninguno de los dos mandatarios locales asistió de forma presencial, según informó CAMBIO Colombia. En su lugar, ambos enviaron delegados.
La ausencia se produjo en un escenario de coordinación institucional. Los consejos de seguridad son reuniones en las que se articulan la Fuerza Pública, entidades del gobierno nacional y las autoridades locales para revisar la situación de orden público y definir líneas de acción conjuntas. Por eso la presencia de los mandatarios territoriales suele considerarse clave.
Cúcuta es una ciudad fronteriza con Venezuela y ha sido escenario recurrente de hechos ligados al contrabando, la migración y la violencia de grupos armados. Norte de Santander, su departamento, concentra buena parte de los indicadores de seguridad sensibles del nororiente colombiano. La inasistencia ocurre sobre un territorio con esos antecedentes.
De acuerdo con la información publicada por CAMBIO Colombia, los mandatarios locales delegaron su representación. La nota no detalla los nombres de quienes concurrieron en su nombre ni el motivo oficial de la ausencia, por lo que no es posible atribuir una razón precisa a la decisión de no asistir.
El episodio se enmarca en la relación entre el Gobierno nacional y las autoridades regionales. Bajo el ordenamiento colombiano, los consejos de seguridad convocados por el presidente pueden ser de carácter informativo o requerir decisiones, y la asistencia de gobernadores y alcaldes es una práctica habitual. Su ausencia es leída en distintos sectores como una señal política.
Hasta ahora no se conoce un pronunciamiento público de la Alcaldía de Cúcuta ni de la Gobernación de Norte de Santander sobre las razones de enviar delegados en lugar de asistir personalmente. Tampoco el Gobierno nacional, según el reporte citado, entregó una versión sobre las consecuencias administrativas o políticas de la inasistencia.
El hecho quedó registrado por la prensa nacional y queda pendiente conocer las explicaciones formales de las partes. La convocatoria presidencial buscaba tratar temas de seguridad y la respuesta de los mandatarios locales abrió un capítulo de tensiones entre el nivel nacional y el regional en Norte de Santander.
