La sección Detector de La Silla Vacía publicó una verificación en la que desmonta la cifra de 74% de aprobación atribuida al presidente Abelardo de la Espriella al cierre de su primer mes de gobierno. El chequeo periodístico concluyó que no existe una encuesta que respalde ese número y que la cifra proviene, en realidad, de un índice digital.
Según la verificación, el dato circuló en redes sociales y se replicó en distintos espacios como si fuera el resultado de un sondeo de opinión tradicional. La Silla Vacía rastreó su origen y estableció que no hay una empresa encuestadora, ni una ficha técnica con universo, muestra ni margen de error, que lo sustente.
La diferencia es relevante porque las encuestas de opinión en Colombia suelen estar reguladas por el Consejo Nacional Electoral, que exige el registro de quienes realizan sondeos sobre intención de voto o aprobación de gobierno. Una cifra sin esos requisitos no puede presentarse, en estricto rigor, como una medición de opinión pública.
En su lugar, el 74% corresponde a un indicador generado a partir de interacciones en plataformas digitales, un tipo de medición muy distinto al de los sondeos presenciales o telefónicos. Estos índices suelen capturar el tono de las conversaciones en redes, no necesariamente la opinión de la población general.
El Detector de La Silla Vacía es una sección dedicada a verificar afirmaciones virales y datos que circulan sin contexto. Su metodología incluye la consulta directa con las fuentes citadas y la búsqueda de evidencia documental que respalde o contradiga la afirmación chequeada.
El episodio pone de presente un patrón conocido en la política digital: la circulación de cifras sin trazabilidad que se comparten como si fueran mediciones serias. La verificación llama la atención sobre la necesidad de preguntar quién produjo el dato, con qué método y en qué fecha, antes de reproducirlo.
Para la ciudadanía, la implicación práctica es directa. Las cifras de aprobación moldean la conversación pública y la percepción sobre un gobierno, por lo que distinguir entre una encuesta y un índice digital es clave para interpretar el estado real de la opinión sobre el presidente De la Espriella.
Hasta el momento de la verificación, ninguna encuestadora acreditada en Colombia ha publicado un dato oficial de aprobación para el primer mes del actual gobierno. Cualquier cifra que circule en ese contexto debe ser tratada, por ahora, como no verificada.
La Silla Vacía invitó a los usuarios a no compartir la información sin verificar el origen y a consultar fuentes con metodología transparente. El llamado se inscribe en el trabajo continuo de esta sección para contener la desinformación sobre mediciones de opinión pública en Colombia.
