Felipe Harman, director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), lanzó una advertencia pública sobre el rumbo de la política de tierras en Colombia. En declaraciones recogidas por Infobae, Harman sostuvo que las denuncias recientes contra los procesos de la entidad tienen como objetivo final que los campesinos sean retirados de los predios que el Estado les ha entregado.
El director fue más allá y puso en duda la transparencia del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. Según Infobae, Harman afirmó que desde el Ejecutivo se busca “devolver la tierra a la mafia”, una expresión que pone en el centro del debate el destino de los baldíos y predios formalizados durante los últimos años en Colombia.
La Agencia Nacional de Tierras es la entidad encargada de ejecutar la política de tierras rurales en Colombia. Entre sus funciones están la formalización de la propiedad, la entrega de baldíos a campesinos y la gestión de los predios recuperados tras procesos de extinción de dominio. Por eso, las declaraciones de su director tienen peso institucional directo sobre el manejo que el actual gobierno dará a estos procesos.
El trasfondo del señalamiento de Harman es la disputa sobre el modelo de tierras. En las últimas décadas, la formalización se ha concentrado en entregar predios a familias campesinas y a víctimas del conflicto armado. La advertencia del director sugiere que, a su juicio, ese modelo podría revertirse bajo la administración De la Espriella, lo que abriría el camino para que antiguos ocupantes ilegales recuperen influencia sobre esos territorios.
Para los campesinos beneficiarios, las declaraciones generan incertidumbre sobre la estabilidad jurídica de los predios recibidos. Si la política de tierras cambia de orientación, las familias que accedieron a titulaciones colectivas o individuales podrían enfrentar nuevas presiones para abandonar los terrenos. La ANT es, además, la entidad que resuelve conflictos de posesión y tenencia en zonas rurales, por lo que un giro en su enfoque afectaría de manera directa a miles de familias en el campo colombiano.
La salida de Felipe Harman de la ANT, si se concreta en el marco de este cruce de declaraciones, marcaría un cambio en la dirección técnica de la entidad en momentos clave. Hasta ahora no hay confirmación oficial sobre una eventual separación del cargo, y la información disponible proviene del reporte de Infobae, que cita las propias declaraciones del funcionario.
Las reacciones en el Gobierno De la la Espriella no se conocieron en el extracto reportado por Infobae. Por lo tanto, el artículo se limita a reseñar el señalamiento del director de la ANT y el contexto institucional de la entidad, sin atribuir respuestas que no estén registradas en la fuente consultada.
Queda por verse si la advertencia pública de Harman derivará en investigaciones internas, en reformas a los procedimientos de titulación o en una nueva postura oficial del Ministerio de Agricultura y la presidencia sobre el modelo de tierras rurales. La tensión entre la dirección de la ANT y el Ejecutivo pone en el centro del debate la defensa de los predios formalizados y el papel que jugará la entidad en el actual periodo de gobierno.
