La carta fue remitida por noventa y nueve excombatientes que hacen parte de la disidencia Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y que se encuentran en una Zona de Ubicación Transitoria (ZUT) en el departamento de Putumayo, según reporta la nota original. Los firmantes pidieron al presidente electo, Abelardo de la Espriella, abrir un espacio de diálogo directo.
En el mensaje, los excombatientes solicitaron expresamente que se dé continuidad a su proceso de reincorporación una vez asuma el nuevo gobierno. La petición se centra en no interrumpir los compromisos ya adquiridos y mantener las condiciones que han permitido su permanencia en la ZUT.
La Zona de Ubicación Transitoria es el mecanismo previsto en los acuerdos entre el Gobierno nacional y grupos armados para concentrar temporalmente a los miembros de esas organizaciones mientras avanza su tránsito a la vida civil. Bajo este esquema, las personas acreditadas entregan sus armas, se concentran en puntos definidos y comienzan un proceso de reincorporación social y económica.
El Putumayo es uno de los departamentos donde la presencia de estructuras armadas ha sido históricamente significativa. La región ha sido escenario de múltiples ciclos de negociación y de operativos de fuerza, y en ella han operado distintas disidencias de las antiguas FARC que no se acogieron al Acuerdo de Paz de 2016 firmado con la entonces guerrilla.
Los firmantes de la carta argumentan que su paso por la ZUT les ha permitido avanzar en tareas de reincorporación que dependen de la coordinación con entidades del Estado. Por eso, señalan, cualquier cambio en la postura del próximo gobierno podría afectar la sostenibilidad de lo adelantado hasta ahora.
El mecanismo de reincorporación incluye acompañamiento en proyectos productivos, acceso a formación, ofertas de salud y protección para los excombatientes y sus familias, según el marco general definido por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN). La continuidad de estos beneficios depende de decisiones presupuestales y políticas de cada administración.
La solicitud se conoce en un momento de transición. Abelardo de la Espriella fue elegido presidente en las recientes jornadas electorales y se prepara para asumir el mando en agosto. Hasta ahora, su equipo ha delineado los ejes generales del plan de gobierno, pero no se ha pronunciado de manera pública sobre los procesos de paz vigentes con distintas disidencias.
La misiva también reitera la voluntad de los firmantes de mantener los compromisos asumidos en el marco de la ZUT. Los excombatientes pidieron que se les permita exponer de primera mano los avances y los retos de su proceso, sin intermediarios.
Por ahora, la respuesta a esta carta queda en manos del equipo del presidente electo. En anteriores transiciones de gobierno, procesos similares han enfrentado periodos de indefinición mientras se nombran nuevos interlocutores y se definen prioridades. La petición de los noventa y nueve firmantes apunta a reducir ese margen de incertidumbre.
