El presidente electo Abelardo De La Espriella ordenó no extender invitación a los expresidentes Ernesto Samper y Juan Manuel Santos para la ceremonia de posesión que se llevará a cabo en Cali el próximo 7 de agosto. La instrucción fue confirmada por el equipo organizador del evento, según reportó el portal Pulzo.
Según la fuente, la exclusión de ambos exmandatarios es una decisión directa del próximo jefe de Estado. El equipo de transición señaló que, aunque se extenderán invitaciones protocolares a distintas personalidades del ámbito nacional, Samper y Santos no aparecen en la lista de confirmados para el acto principal.
La ceremonia de posesión se desarrollará en Cali, ciudad que ha adquirido protagonismo en el calendario político reciente por haber sido epicentro del periodo de campañas. El cambio de sede respecto a la Casa de Nariño responde a una decisión anunciada previamente por el propio De La Espriella, quien planteó una posesión fuera de Bogotá para abrir el evento a otras regiones del país.
Ernesto Samper gobernó Colombia entre 1994 y 1998 por el Partido Liberal. Su periodo estuvo marcado por el escándalo del proceso 8.000, que comprometió su relación con sectores políticos y judiciales. Juan Manuel Santos, por su parte, fue presidente entre 2010 y 2018, lapso en el cual se firmaron los acuerdos de paz con las FARC y se obtuvo el Premio Nobel de Paz en 2016.
La decisión genera debate en el escenario político porque las posesiones presidenciales suelen convocar a los exmandatarios como gesto de institucionalidad y continuidad democrática. El protocolo histórico ha incluido a los expresidentes vivos en las transmisiones de mando desde 1998, con presencia en actos oficiales y reuniones de coordinación.
Frente al hecho, el equipo de De La Espriella confirmó la asistencia de otros expresidentes y de distintas figuras del espectro político nacional. La fuente no precisa cuáles son los mandatarios invitados, pero señala que la exclusión es específica para Samper y Santos, sin detallar motivaciones públicas distintas a la orden presidencial.
Analistas consultados en otras ocasiones han señalado que la convocatoria a una posesión presidencial refleja el tono político del gobierno entrante. La ausencia de dos exmandatarios con trayectorias marcadas por procesos de paz y eventos judiciales relevantes abre lecturas sobre las prioridades y el talante del nuevo gobierno frente al pasado reciente del país.
Para la ciudadanía, la decisión se traduce en un gesto protocolar que puede ser leído como una señal de distancia política frente a esos dos gobiernos. En términos prácticos, no se conocen declaraciones oficiales de Samper ni de Santos sobre la exclusión, y el portal Pulzo tampoco reportó reacciones de los exmandatarios al cierre de su nota.
Queda pendiente confirmar el listado completo de invitados a la ceremonia en Cali, la logística del evento y la posible reacción pública de los expresidentes excluidos. También se aguarda si la decisión genera pronunciamientos de otros partidos políticos o de organizaciones sociales que suelen asistir a las tomas de posesión presidencial en Colombia.
