El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, aseguró que despachar desde Barranquilla representa un quiebre con el centralismo histórico del país, según informó Infobae. Para el mandatario local, que la administración nacional tenga sede operativa en la costa Caribe envía una señal política sobre la necesidad de acercar las decisiones del Estado a las regiones.
Turabay también propuso que Cartagena reciba el primer Consejo Nacional de Seguridad del nuevo Gobierno. En su planteamiento, la ciudad se convertiría en el escenario donde se discutan las prioridades en materia de orden público y protección ciudadana para el arranque de la administración de De La Espriella.
La declaración del alcalde se inscribe en el debate sobre la descentralización en Colombia, una discusión de larga data que cuestiona la concentración de funciones en Bogotá. Gobernar desde una ciudad distinta a la capital ha sido interpretado por algunos sectores como un gesto de cercanía territorial y por otros como un desafío a la institucionalidad establecida en la capital del país.
El contexto regional es relevante. Barranquilla y Cartagena son las dos ciudades más grandes de la costa Caribe colombiana y concentran dinámicas portuarias, industriales y turísticas que las diferencian del interior del país. Que el nuevo gobierno decida despachar desde el norte responde, según los promotores de la idea, a un reconocimiento de esa realidad económica y demográfica.
Para los habitantes de Cartagena, la posibilidad de un Consejo Nacional de Seguridad en la ciudad implica que las problemáticas locales de seguridad podrían estar en el centro de la agenda nacional. La ciudad ha enfrentado desafíos en materia de orden público que la administración municipal ha buscado atender con articulación con la fuerza pública y la Rama Judicial.
La propuesta de Turbay también abre un canal de interlocución directa entre los alcaldes del Caribe y la Casa de Nariño, ahora reubicada en Barranquilla. Alcaldes como el de Cartagena tendrían, en la práctica, un acceso más cercano al equipo de gobierno para plantear sus necesidades en infraestructura, seguridad y servicios públicos.
Desde el punto de vista institucional, los Consejos Nacionales de Seguridad son espacios donde el presidente, los ministros del ramo y los altos mandos militares y de Policía evalúan la situación de orden público del país. Que la primera sesión se realice en Cartagena marcaría un precedente en la geografía de estos encuentros, tradicionalmente celebrados en Bogotá.
La iniciativa aún debe ser evaluada por el nuevo gobierno. Infobae no reporta una respuesta oficial de De La Espriella ni de su equipo sobre la sede exacta desde donde funcionará la administración, aunque el alcalde cartagenero dio por hecho el respaldo regional a la decisión. Queda pendiente el pronunciamiento del Gobierno sobre si aceptará la sede propuesta para el Consejo de Seguridad.
Para la ciudadanía, el desenlace de esta discusión importa porque define dónde se tomarán decisiones que afectan la seguridad, la economía y la inversión pública en los territorios. Un consejo de seguridad en Cartagena pondría el foco en los retos del Caribe en materia de convivencia, control territorial y protección de líderes sociales.
