El Gobierno de Ecuador anunció que se encuentra coordinando la realización de gabinetes binacionales con Colombia y Perú, según declaraciones del canciller Roberto Kury recogidas por el diario El Universo. Los encuentros girarían en torno a dos ejes centrales: seguridad y comercio.
Kury indicó que las fechas de las citas diplomáticas todavía no están fijadas y que las cancillerías trabajan en la logística correspondiente. No entregó un cronograma ni confirmó las ciudades donde podrían celebrarse las reuniones, según el extracto publicado por El Universo.
Los gabinetes binacionales son mecanismos de diplomacia presidencial que reúnen a los gabinetes de dos países para revisar de forma integral la relación bilateral. Ecuador ha mantenido esta figura con Colombia y Perú en años anteriores, con agendas que han incluido temas como migración, infraestructura fronteriza y lucha contra el crimen organizado.
En materia de seguridad, la frontera norte con Colombia concentra buena parte de la atención bilateral por hechos asociados al narcotráfico, la minería ilegal y la presencia de grupos armados. Con Perú, en cambio, el vínculo gira alrededor de la cooperación amazónica y los flujos comerciales por la zona de integración fronteriza.
En el frente comercial, Ecuador mantiene un acuerdo de alcance parcial con Colombia en el marco de la Comunidad Andina y un esquema de preferencias arancelarias con Perú. Las reuniones permitirían revisar el estado de esos acuerdos y avanzar en medidas para facilitar el tránsito de bienes y personas.
La coordinación de fechas entre tres cancillerías suele tomar varias semanas, en especial cuando los presidentes deben fijar su disponibilidad para encabezar el encuentro. Por ahora, el anuncio deja en suspenso la convocatoria formal de ambos gabinetes.
Desde el lado colombiano, la Cancillería no se ha pronunciado en el extracto de El Universo sobre la convocatoria. Tampoco se conoce una fecha tentativa ni la agenda preliminar que se discutirá cuando los equipos se sienten a negociar.
Las citas se producen en un contexto regional marcado por la presión de Estados Unidos sobre la lucha antidroga y por los debates sobre la reapertura de la frontera norte, cerrada para vehículos pesados desde hace varios años. Cualquier avance en esos frentes podría entrar a la mesa de negociación.
Por ahora, el dato concreto es el inicio de la coordinación diplomática. Queda pendiente el anuncio de fechas, la confirmación de las delegaciones y la publicación de las actas, que son las que permiten medir si los compromisos se cumplen más allá del discurso.
