El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, expresó su apoyo a la propuesta del presidente Abelardo De La Espriella para que Barranquilla se convierta en la capital alterna del país. La declaración fue recogida por El Tiempo, que publicó la noticia este viernes.
De acuerdo con la información publicada por El Tiempo, Cepeda aseguró que la iniciativa fortalece la descentralización y el desarrollo regional. Con ese respaldo, el líder conservador sumó su apoyo político a una de las propuestas emblemáticas del gobierno de De La Espriella.
La figura de capital alterna no es nueva en la tradición administrativa colombiana. La Constitución de 1886 y distintas normas a lo largo del siglo XX contemplaron la posibilidad de que el Ejecutivo trasladara su sede a otras ciudades del país en momentos de crisis o necesidad operativa. Esa figura cobró especial relevancia en episodios de conmoción interna que obligaron al traslado temporal del gobierno.
La ciudad de Barranquilla ha sido escenario frecuente de la vida pública nacional. En su territorio se han realizado consejos de ministros, cumbres diplomáticas y eventos oficiales de diverso orden. Además, la ciudad Caribe ha sido durante décadas un polo económico, industrial y portuario de primer orden en la costa norte colombiana.
El respaldo de Cepeda llega en un momento clave para el gobierno de De La Espriella. Contar con el apoyo del Partido Conservador, una de las colectividades con mayor estructura territorial en el país, facilita la discusión de la propuesta en el Congreso de la República, donde deberá surtir el trámite legislativo correspondiente.
La iniciativa, según lo reseña El Tiempo en su extracto, apunta a reconocer el peso específico de Barranquilla en la dinámica nacional. El argumento central del gobierno es que una capital alterna permitiría desconcentrar funciones del Estado, acercar la administración a regiones tradicionalmente apartadas del centro andino y dinamizar economías locales.
Desde la oposición y desde sectores académicos, las propuestas de capital alterna suelen generar debates. Mientras algunos las ven como un estímulo al desarrollo regional, otros advierten sobre los costos logísticos, la duplicidad de funciones y la necesidad de definir con claridad los criterios para activar esa condición.
Por ahora, el gobierno de De La Espriella no ha detallado los mecanismos jurídicos ni el cronograma para materializar la propuesta. Tampoco se conocieron reacciones formales de la Alcaldía de Barranquilla ni de la Gobernación del Atlántico sobre el anuncio del respaldo conservador.
El siguiente paso será conocer los términos exactos del proyecto, su ruta en el Congreso y la posición de otras bancadas. En las próximas semanas se espera que el gobierno entregue más detalles sobre cómo piensa hacer operativa la capitalía alterna en la ciudad de Barranquilla.
