El presidente Abelardo de la Espriella se encuentra en La Guajira para entregar detalles sobre la operación militar que terminó con la vida de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como alias Bendito menor, según informó Infobae. El operativo fue ejecutado por el Ejército Nacional en el barrio Los Olivos, zona urbana de Riohacha.
Junto al cabecilla fueron abatidos tres personas más, de acuerdo con el reporte citado por Infobae. Entre los muertos se encuentra Rosa Angélica Tarazona, conocida como alias La Bebecita, identificada como su compañera sentimental. También cayeron dos hombres que, según la versión militar, cumplían funciones de seguridad personal del líder criminal.
La confirmación oficial del resultado del operativo la entregó el Ejército, que verificó la identidad de los cuerpos tras el enfrentamiento. El desplazamiento del presidente a Riohacha se produjo en la misma jornada del procedimiento, lo que indica que el Gobierno buscó dar una respuesta política inmediata al hecho, según el reporte de Infobae.
La operación se enmarca en la presión militar sostenida contra los grupos armados organizados que delinquen en La Guajira, un departamento donde las disputas por el control del narcotráfico y otras economías ilegales han golpeado a poblaciones como Riohacha, Maicao y Dibulla durante la última década. Alias Bendito menor estaba vinculado a una de las estructuras que operan en esa zona del Caribe colombiano, aunque el reporte de Infobae no detalla a qué organización pertenecía.
La presencia del jefe de Estado en el territorio, horas después del operativo, suele interpretarse como un gesto político orientado a respaldar la fuerza pública y a enviar un mensaje sobre la política de seguridad. En este caso, el Ejecutivo eligió La Guajira como escenario para comparecer, lo que refuerza la atención del nivel central sobre esa región.
Para los habitantes de Riohacha, los operativos contra cabecillas generan un impacto doble: por un lado, pueden reducir la capacidad de coerción de los grupos armados sobre barrios enteros; por otro, abren incertidumbre sobre posibles represalias o reacomodamientos de las estructuras que quedan tras la muerte de su jefe. Las autoridades locales suelen activar mecanismos de protección y acompañamiento comunitario cuando se presentan hechos de esta magnitud.
El operativo deja varias preguntas abiertas que dependerán de lo que informe el propio presidente en su visita a La Guajira: si alias Bendito menor tenía órdenes de captura vigentes en Colombia o en otros países, qué red logística sostenía en Riohacha, y si su muerte altera el equilibrio de poder dentro de la organización a la que pertenecía. También falta conocer el parte oficial sobre los uniformados que participaron en la acción y si hubo civiles o miembros de la fuerza pública lesionados.
Por ahora, el Gobierno Nacional traslada el foco a Riohacha con la presencia presidencial. La jornada de este miércoles, según Infobae, estará centrada en la vocería oficial sobre el resultado del operativo y en la lectura política que el Ejecutivo haga de una baja que, por su nivel y contexto regional, adquiere relevancia nacional.
