El alcalde de Santiago de Cali, Alejandro Eder, se pronunció sobre la propuesta del presidente Abelardo de la Espriella de realizar su posesión presidencial en esa ciudad. Según la fuente, Eder calificó la decisión como una señal de atención hacia el Pacífico y el suroccidente colombiano, regiones que históricamente han reclamado mayor presencia del Estado central.
De acuerdo con Infobae, Eder aseguró que la ciudadanía de Cali y del suroccidente "hemos esperado durante años" un gesto de esa naturaleza desde la Casa de Nariño. La declaración fue emitida en el marco de la transmisión de mando, cuando el nuevo jefe de Estado planteó la posibilidad de apartarse de la tradición de posesionarse en Bogotá.
La propuesta del presidente De la Espriella rompe con un protocolo que data de la vigencia de la Constitución de 1991. Desde entonces, los mandatarios colombianos han tomado juramento ante el Congreso de la República en la capital del país, en sesiones solemnes que combinan el protocolo legislativo con el ejecutivo.
Eder agregó que su administración ya alista la coordinación institucional con el nuevo gobierno nacional. El alcalde no ofreció detalles específicos sobre los ejes de esa articulación, pero la fuente subraya que el énfasis estaría puesto en obras de infraestructura, seguridad y desarrollo productivo para el Valle del Cauca.
Para Cali, una ciudad de aproximadamente 2,3 millones de habitantes y motor económico del suroccidente, recibir la posesión presidencial implicaría un despliegue logístico de gran escala. La ciudad ya fue sede de la Cumbre de la Tierra en 1994 y de la Asamblea General de la OEA en 2019, eventos que dejaron precedentes de organización.
La decisión también tendría lectura política en un año en el que el Gobierno nacional busca reforzar su presencia en zonas históricamente golpeadas por el conflicto armado y por brechas de inversión pública. Departamentos como Cauca, Nariño, Putumayo y Chocó comparten cuencas, dinámicas portuarias y problemáticas comunes con el Valle del Cauca.
Sectores productivos del Valle, representados en la Cámara de Comercio de Cali y en ProPacífico, han pedido en los últimos años esquemas de compensación por el impacto del puerto de Buenaventura y por las desigualdades entre Bogotá y las regiones. Una posesión en Cali serviría como plataforma para visibilizar esas agendas, según analistas consultados por medios locales.
El alcalde Eder hizo parte del equipo de empalme con la nueva administración y ha reiterado su disposición a trabajar de manera conjunta con la Presidencia. La fuente indica que las dos partes prevén definir en las próximas semanas la agenda territorial que se presentaría en el marco de la eventual ceremonia de posesión en la capital vallecaucana.
Por ahora, el Gobierno nacional no ha confirmado oficialmente el lugar ni la fecha de la ceremonia. La posesión debe producirse el 7 de agosto de 2026, fecha prevista para el inicio del nuevo periodo presidencial, según el calendario constitucional. Hasta entonces, Eder y su gabinete distrital continúan afinando los detalles logísticos y protocolarios.
