La escultura 'La Paloma', del maestro Fernando Botero, fue retirada de la Casa de Nariño y trasladada de regreso al Museo Nacional, según informó Las2orillas. La pieza había sido instalada en la sede del Ejecutivo como un símbolo ligado a la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, encabezado en su momento por el entonces presidente Juan Manuel Santos.
La obra fue donada por Botero a Santos con motivo de la firma del acuerdo, en noviembre de 2016, en Cartagena. El gesto del artista buscó dejar una huella plástica del momento en la residencia presidencial, donde permaneció por varios años.
La decisión de reubicarla partió de una directriz de la Presidencia, de acuerdo con la versión recogida por el medio citado. La obra ya se encuentra en el Museo Nacional, según la misma fuente.
El Museo Nacional de Colombia, dependiente del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, custodia una parte importante del patrimonio artístico del país. Recibir la pieza de Botero devuelve al museo una obra relacionada con uno de los hechos políticos más recordados de la historia reciente.
Botero es uno de los artistas colombianos con mayor reconocimiento internacional. Su estilo figurativo, de volúmenes redondeados, aparece en plazas y museos de varias ciudades del mundo. En Colombia, el Museo Botero de Bogotá, adscrito al Banco de la República, alberga buena parte de su producción.
El retiro de la pieza abre interrogantes sobre el criterio simbólico de las administraciones frente a los objetos que permanecen en la Casa de Nariño. Cada gobierno suele imprimir su propio sello estético y político a los espacios de la residencia oficial.
El Acuerdo de Paz de 2016, al que la escultura hacía referencia, puso fin a más de cinco décadas de confrontación armada entre el Estado colombiano y las Farc. Su firma fue acompañada por una intensa actividad diplomática y cultural en la que participaron mandatarios, artistas y líderes internacionales.
Por ahora, ninguna de las partes citadas en la nota ha entregado públicamente detalles sobre los motivos exactos de la decisión. Se espera que en los próximos días el Museo Nacional o la Presidencia entreguen más información sobre el traslado y el nuevo lugar de exhibición de la pieza.
El regreso al museo garantiza que la obra quede en un espacio de acceso público, donde los visitantes podrán verla en el contexto de una colección más amplia de arte colombiano, en vez de permanecer reservada al uso protocolar de la sede presidencial.
