Didier Fabián Blanco Rodríguez fue confirmado como director general de la Unidad Nacional de Protección (UNP) por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. El nombramiento quedó registrado en un acto administrativo que rige desde su fecha de expedición, según reportó Infobae.
La nueva norma derogó el documento firmado el 10 de agosto de 2026, con el que se había formalizado una designación provisional del mismo cargo. Con esa anulación, el gobierno dejó sin efecto el trámite anterior y lo sustituyó por uno definitivo, lo que apunta a un proceso de regularización del direccionamiento de la entidad.
La UNP es la entidad estatal encargada de evaluar los riesgos y asignar esquemas de protección a personas cuya vida, integridad o libertad está amenazada por razones políticas, sociales, gremiales o de seguridad. Su dirección general es un cargo de alto nivel dentro de la estructura del Ministerio del Interior y reviste especial sensibilidad por la cantidad de protegidos y el volumen de recursos que administra.
Un cambio en la cúpula de la UNP suele modificar lineamientos operativos, prioridades en la asignación de escoltas, vehículos y demás medidas, y la relación con las fuerzas de seguridad. También impacta la percepción de los beneficiarios sobre la continuidad de sus esquemas, sobre todo en regiones donde la violencia contra líderes sociales, excombatientes y funcionarios ha sido recurrente.
La confirmación de Blanco Rodríguez se produjo después de que la administración de De la Espriella revisara la designación provisional que se había hecho en agosto. Esa revisión es habitual cuando un nuevo gobierno asume el control de entidades del Estado como parte del empalme institucional, aunque en este caso la decisión adoptada fue ratificar al funcionario, no removerlo.
Para los ciudadanos, los cambios en la cabeza de la UNP tienen efectos prácticos en la protección de cerca de diez mil protegidos, entre los que se cuentan excombatientes, líderes sociales, periodistas, defensores de derechos humanos y servidores públicos amenazados. La continuidad del director puede traducirse en estabilidad operativa o, según los críticos, en la persistencia de debilidades reconocidas en la entidad.
Entre los retos históricos que ha enfrentado la UNP se cuentan la cobertura insuficiente, demoras en la activación de rutas, sustitución de vehículos blindados y denuncias por filtración de información sobre los protegidos. El nuevo director tendrá a su cargo dar respuesta a esas demandas, junto con la reordenación interna que suele acompañar a la llegada de un nuevo gobierno.
Por ahora, la confirmación deja en firme a Blanco Rodríguez al frente de la UNP y abre el periodo en el que la entidad deberá presentar resultados de gestión. La ciudadanía y los protegidos esperan señales concretas sobre la continuidad o el rediseño de los esquemas de protección, según la línea que adopte la nueva dirección.
Infobae fue el medio que reportó la confirmación y publicó el perfil del nuevo director general de la UNP, y sirve como fuente de referencia para los detalles administrativos del nombramiento.
