Según la fuente, un exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS) sostuvo que más de la mitad de la ventaja obtenida por Abelardo de la Espriella en la reciente elección presidencial provino del voto emitido en el exterior. La afirmación fue difundida a través de una publicación en Facebook y no presenta, por ahora, un desglose oficial de las cifras.
El Departamento de Prosperidad Social es la entidad encargada en Colombia de diseñar y ejecutar programas de asistencia social, dirigidos a poblaciones en condición de pobreza y vulnerabilidad. Su dirección ha sido ocupada por figuras de distintas corrientes políticas, y sus exdirectores suelen tener visibilidad pública cuando se pronuncian sobre procesos electorales.
Colombia permite el voto de sus ciudadanos en el exterior desde 1997, cuando una reforma constitucional abrió esa posibilidad. Desde entonces, la población habilitada para sufragar fuera del país ha crecido de forma sostenida, al ritmo de la migración colombiana, y hoy incluye a cientos de miles de ciudadanos registrados en consulados.
En las últimas elecciones presidenciales, la Registraduría Nacional habilitó mesas de votación en decenas de países y puso en marcha el sistema de voto electrónico en algunos puntos. Ese mecanismo ha sido presentado como una forma de agilizar el conteo, aunque también ha sido objeto de controversias por fallas técnicas y por la dispersión de los votantes en distintos continentes.
El señalamiento del exdirector del DPS pone el foco en una variable que suele pasar desapercibida en el análisis político nacional: el aporte de los colombianos en el exterior al resultado final. Si la afirmación se confirma con datos oficiales, significaría que el voto exterior fue determinante para la diferencia entre el ganador y el resto de candidatos.
En sectores de la opinión pública y entre analistas electorales, el voto en el exterior es visto con doble lectura. Para algunos, refleja la pluralidad de la diáspora colombiana y su voluntad de participar en las decisiones del país. Para otros, despierta dudas sobre la capacidad de los consulados para garantizar controles efectivos frente a posibles irregularidades.
Hasta el momento, la Registraduría no se ha pronunciado públicamente sobre el peso específico del voto exterior en la elección que dio como ganador a Abelardo de la Espriella. Tampoco se conoce una respuesta del equipo del presidente electo frente a la versión difundida por el exdirector del DPS.
La controversia ocurre en un momento sensible para la legitimidad del nuevo mandato. Cualquier cuestionamiento sobre el origen de los votos exige verificación con las cifras oficiales y con los reportes de los consulados. Por ahora, la declaración circula en redes sociales y se espera que sea contrastada en los próximos días con datos públicos.
