El exsenador Carlos Felipe Mejía fue designado como nuevo embajador de Colombia en España, según informó Infobae. El nombramiento es un paso de la política exterior del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, que confía en Mejía para representar al país ante el gobierno español.
De manera paralela, el diputado español Enrique Santiago, del grupo Sumar, elevó preguntas formales al Congreso de los Diputados para que el Ejecutivo evalúe la trayectoria del exsenador. Santiago pidió expresamente que el gobierno español no conceda el beneplácito, requisito necesario para acreditar a cualquier embajador extranjero en territorio español.
El argumento central del diputado es la postura de Mejía contra el Acuerdo de Paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las FARC. Para Santiago, esa posición lo convierte en un enemigo de la paz, razón por la cual considera inconveniente su llegada a una representación diplomática en Madrid.
La figura del beneplácito es una práctica habitual en las relaciones diplomáticas. Consiste en que el Estado receptor acepta formalmente al agente enviado por otro país. Sin esa aprobación, el embajador nombrado no puede ejercer sus funciones, por lo que la solicitud del diputado español introduce un obstáculo político al proceso de acreditación.
Mejía, oriundo de Antioquia, fue senador de la República por el Centro Democrático, colectividad que se opuso de manera reiterada al Acuerdo de Paz durante su trámite y aplicación. Su cercanía con esa línea política explica en buena parte la reacción del diputado Santiago, alineado con fuerzas de izquierda en España.
El cruce diplomático se produce en un momento en el que España ha mantenido una postura activa frente al proceso de paz colombiano. Gobiernos españoles sucesivos han sido mediadores y observadores de los diálogos entre el Estado colombiano y distintos grupos armados, lo que da peso político al debate sobre quién representa a Colombia en Madrid.
Hasta el momento, según el extracto de Infobae, no hay pronunciamiento público del gobierno español sobre las preguntas elevadas por Santiago. Tampoco se conoce una respuesta oficial del gobierno colombiano ni del propio Mejía sobre la solicitud del diputado.
El procedimiento congresual en España es claro: las preguntas serán respondidas por escrito por el Ministerio de Asuntos Exteriores. El gobierno tendrá que fijar posición sobre si considera viable conceder el beneplácito a Mejía, teniendo en cuenta el antecedente de respaldo político al proceso de paz colombiano.
Queda pendiente el desenlace de esta solicitud y si el ejecutivo español otorgará o no el beneplácito. Lo que ya quedó en evidencia es que la designación de embajadores dejó de ser un trámite automático y pasó a convertirse en terreno de disputa política entre ambos países.
El seguimiento de este caso permitirá medir el estado real de las relaciones bilaterales entre Colombia y España bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, en un año marcado por la implementación de la política de paz total y por el rol del país en escenarios multilaterales.
