El exmandatario Gustavo Petro se pronunció sobre la propuesta de estatuto antiterrorista del presidente Abelardo De La Espriella y lanzó una advertencia pública, según registró Colombia.com. En su mensaje, calificó la iniciativa con una expresión dura y sostuvo que su contenido puede alcanzar a todo el Pacto Histórico.
De La La Espriella es el actual jefe de Estado colombiano, en ejercicio desde el periodo presidencial en curso. Dentro de su agenda de gobierno ha impulsado distintas herramientas para enfrentar el terrorismo y el crimen organizado, y el estatuto antiterrorista hace parte de ese paquete de propuestas, que aún debe surtir trámite en el Congreso.
Petro, líder del Pacto Histórico y antecesor de De La Espriella en la Casa de Nariño, aseguró que la iniciativa, en los términos conocidos, afectaría a su movimiento político. La advertencia la dirigió de manera directa a la bancada y a los militantes de la colectividad, a quienes llamó a estar atentos al debate legislativo que se avecina.
La reacción ocurre en un contexto de creciente polarización entre el gobierno de De La Espriella y las fuerzas de oposición, en particular el Pacto Histórico. Distintas iniciativas del Ejecutivo han sido rechazadas por sectores de la izquierda, que las califican como regresivas en materia de garantías democráticas.
En la arena política colombiana, los estatutos antiterroristas suelen concentrar el debate entre quienes priorizan la seguridad y quienes alertan sobre el riesgo de afectar derechos fundamentales como la protesta social, la reunión pacífica o la libertad de expresión. Ese equilibrio ha sido motivo de controversia en proyectos similares de gobiernos anteriores.
El pronunciamiento de Petro se suma a una serie de voces que han pedido revisar con lupa el articulado antes de su votación en el Legislativo. Sectores académicos y de derechos humanos también han expresado reservas frente a figuras penales amplias o a la posibilidad de que las Fuerzas Armadas asuman funciones de policía judicial en escenarios urbanos.
Por ahora, el proyecto sigue su curso en el Congreso, donde deberá superar debates en comisiones y plenarias. El gobierno de De La Espriella defiende la necesidad de dotar a las autoridades de herramientas más efectivas para neutralizar estructuras armadas, mientras la oposición prepara baterías para modificar o frenar lo que consideran puntos sensibles de la propuesta.
Queda por verse cómo se traducirá la advertencia de Petro en la actuación de la bancada del Pacto Histórico, que tiene presencia en ambas cámaras. El devenir del estatuto antiterrorista dependerá de las mayorías parlamentarias que se movilicen en las próximas semanas y de la presión política que ejerzan los distintos sectores sobre los congresistas.
