El Gobierno nacional anunció la apertura de un consejo de seguridad en La Guajira para este jueves, según informó la Presidencia de la República. La decisión se tomó luego de la muerte de alias Bendito Menor en una operación de la Fuerza Pública, un hecho que las autoridades calificaron como un golpe contra las estructuras criminales que operan en la Alta Guajira.
La reunión estará encabezada por el presidente Abelardo de la Espriella y contará con la participación de la Fuerza Pública, ministros del gabinete y autoridades regionales. El objetivo, según lo reportado por Infobae, es revisar la situación de orden público en la Alta Guajira y, en particular, la presencia de Los Pachenca y del ELN, dos de los grupos armados que ejercen influencia en esa zona del norte de Colombia.
La Alta Guajira ha sido históricamente una región con fuertes tensiones derivadas del narcotráfico, el contrabando y la presencia de grupos armados ilegales. A esas problemáticas se suma una crisis social y económica que golpea a las comunidades wayúu, con indicadores de pobreza, desnutrición infantil y falta de acceso a servicios básicos que la ubican entre las regiones más vulnerables del país.
La muerte de alias Bendito Menor fue producto de una operación militar y policial que, según la fuente, pretendía debilitar la capacidad de mando de las organizaciones criminales en esa zona. La identidad completa del cabecilla y los detalles de la operación no fueron precisados en el extracto, por lo que se espera que el consejo de seguridad ofrezca más información oficial en las próximas horas.
La presencia del ELN en la Alta Guajira ha sido documentada en años recientes por medios de comunicación y por organismos de seguridad, que han señalado al grupo de actividades de extorsión, secuestro y control del narcotráfico. Los Pachenca, por su parte, son una estructura heredera del paramilitarismo que ha mantenido vínculos con redes de contrabando hacia Venezuela y con el tráfico de drogas.
La visita presidencial a La Guajira ocurre en un momento en el que el Gobierno ha intensificado su discurso sobre la necesidad de recuperar el control territorial en zonas históricamente afectadas por la violencia. El consejo de seguridad funcionará como una instancia de coordinación entre la fuerza pública, los ministerios del Interior, Defensa y Justicia, y las gobernaciones y alcaldías de la región.
Para los habitantes de La Guajira, la apertura de un consejo de seguridad regional puede traducirse en operativos reforzados, presencia militar adicional y, eventualmente, en anuncios de inversión social o de infraestructura. Los analistas suelen recordar que la efectividad de estas medidas depende de su sostenibilidad en el tiempo y de la articulación con las autoridades locales y las comunidades indígenas.
Queda pendiente conocer el contenido del comunicado oficial que se emita al cierre del consejo de seguridad, así como las decisiones operativas que se adopten frente a Los Pachenca y el ELN. La fuente consultada, Infobae, indicó que la información se ampliará durante la jornada de este jueves.
