El Gobierno nacional salió a explicar cómo funcionará la expedición de pasaportes en Colombia tras la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca sobre los convenios con la Imprenta Nacional. El canciller y el ministro del Interior dieron una declaración conjunta para tranquilizar a los ciudadanos que necesitan el documento.
Según informaron los dos funcionarios, las autoridades cuentan con inventario suficiente para atender la demanda de pasaportes durante más de cuatro meses. La afirmación busca despejar la preocupación de quienes temen quedarse sin opción de tramitar su documento de identificación para viajes internacionales.
El trasfondo del asunto está en los convenios que el Estado tenía con la Imprenta Nacional para la producción del documento. La Imprenta Nacional es la entidad históricamente encargada de imprimir documentos oficiales en Colombia, entre ellos el pasaporte, y concentra buena parte de la logística y los materiales asociados a esa tarea.
La decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca introduces un cambio en la relación contractual con esa entidad. Los detalles puntuales del fallo no se conocen en profundidad por la información disponible, pero el efecto inmediato fue la suspensión de los convenios que permitían seguir usando esa vía para la producción del pasaporte.
Ante ese escenario, la Cancillería y el Ministerio del Interior quedaron al frente de garantizar la continuidad del servicio. Su tarea incluye tanto la atención de citas ya agendadas como la reprogramación de los turnos pendientes, un trámite que mueve cada año a cientos de miles de colombianos.
Para los ciudadanos, el dato clave es práctico: si ya tienen cita, pueden presentarse. El Gobierno asegura que el documento se entrega con normalidad mientras dura el inventario actual. Eso aplica tanto a pasaportes ordinarios como a los especiales que se expiden por la Cancillería.
Más allá de los próximos cuatro meses, queda una pregunta pendiente: cómo se resolverá el vacío que dejó la suspensión de los convenios con la Imprenta Nacional. El Gobierno aún no ha detallado si buscará un nuevo operador, abrirá una licitación o reestructurará el modelo actual de producción del documento.
La situación deja en evidencia la dependencia que tiene la expedición de pasaportes de un solo proveedor. Cualquier interrupción en esa cadena afecta directamente a los usuarios, que en muchos casos necesitan el documento con urgencia por motivos laborales, académicos o familiares en el exterior.
Por ahora, la instrucción del Ejecutivo es clara: atender la demanda con el inventario disponible y mantener informadas a las personas sobre cualquier cambio. Las autoridades pidieron a los ciudadanos consultar los canales oficiales de la Cancillería para evitar desinformación sobre citas o requisitos.
