El Ministerio del Deporte y el Ministerio del Interior encabezaron una mesa de trabajo para trazar la ruta inmediata frente a los desmanes que han sacudido las tribunas en distintas ciudades del país. La convocatoria responde a los incidentes recientes en partidos disputados en Bogotá y Cali, según reportó Infobae.
Aunque el comunicado no detalla cada medida, el Gobierno busca articular acciones entre autoridades nacionales, Policía y los organizadores de los encuentros. El objetivo declarado es reducir los hechos de violencia que se han vuelto recurrentes en el fútbol colombiano durante los últimos años.
El fenómeno no es nuevo. En distintas temporadas se han reportado enfrentamientos entre barras bravas, invasiones a la cancha y agresiones a jugadores y árbitros. La repetición de estos episodios ha generado presión sobre las autoridades deportivas y de seguridad para que pasen de los anuncios a los resultados concretos.
En la reunión participan además delegados de la Dimayor y de la Federación Colombiana de Fútbol, entidades que administran las competencias profesionales. La articulación entre el Estado y los organizadores es uno de los puntos que las hinchadas y los propios clubes han pedido fortalecer.
Para los asistentes a los estadios, el tema toca de lleno su experiencia en las tribunas. Familias y aficionados habituales han visto cómo los desmanes terminan en restricción de aforos, sanciones a los equipos y operativos policiales que se perciben como insuficientes o tardíos.
El Ministerio del Interior tiene a su cargo la coordinación con la fuerza pública y los alcaldes, mientras que el Ministerio del Deporte acompaña los aspectos administrativos de los escenarios y las sanciones a los clubes. Esa división de funciones suele ser criticada cuando los hechos se salen de control.
Dentro de las medidas que suelen discutirse en este tipo de mesas están los filtros de ingreso, los registros biométricos, la restricción de ingreso de objetos y los patrullajes en los entornos de los estadios. Infobae no especifica cuáles de estas herramientas quedaron incluidas en el plan.
El deporte colombiano atraviesa un momento sensible por estos episodios, en un calendario donde la selección nacional y los clubes disputan compromisos internacionales. La imagen del fútbol local ha quedado asociada en más de una oportunidad a hechos de violencia que trascienden las fronteras.
Queda pendiente conocer el decreto o la resolución que oficialice las medidas, así como el cronograma de implementación y los indicadores con los que se evaluará su efectividad. Las autoridades han sido instadas a presentar resultados verificables en las próximas jornadas del torneo profesional.
