El Gobierno Nacional dio por terminadas las mesas de la paz total que funcionaban en una zona del municipio de Valle del Guamuez, en el departamento de Putumayo. La decisión quedó registrada en la Resolución 053, citada por el portal mascolombia.com, que puso fin al espacio de diálogo que estaba activo en ese territorio.
La resolución suspendía en esa zona la ejecución de capturas, incluso cuando se tratara de fines de extradición. Esa figura, contemplada dentro de la ley de la paz total, permite que los participantes en los diálogos obtengan beneficios procesales siempre que se mantengan en la mesa y cumplan los compromisos pactados con el Gobierno.
El texto también delimitaba quiénes podían beneficiarse de las medidas de suspensión. Esa precisión buscaba evitar que personas ajenas a los acuerdos locales pudieran ampararse en los alivios judiciales previstos en la normativa, un punto sensible en regiones donde el reclutamiento de nuevos miembros es un riesgo permanente.
Valle del Guamuez es uno de los municipios de Putumayo con mayor presencia histórica de organizaciones armadas ilegales. El cierre de las mesas ocurre en un contexto en el que el Gobierno ha evaluado de manera continua los procesos de diálogo, suspendiendo espacios cuando considera que no avanzan o que no se cumplen las condiciones pactadas.
La terminación de la mesa tiene implicaciones directas para los habitantes de esa zona, que durante la vigencia del proceso tuvieron reglas especiales en materia de orden público. Con la suspensión, vuelven a aplicarse los procedimientos ordinarios de las fuerzas de seguridad y de la Fiscalía.
Desde el punto de vista institucional, la decisión también reabre la discusión sobre los límites de la paz total. La ley autoriza al Gobierno a suspender los espacios y a revocar los beneficios cuando se incumplen los compromisos, una potestad que se ejerció en este caso en Valle del Guamuez.
Para los ciudadanos, el cierre significa que cualquier persona que estaba vinculada a la mesa y que no se haya acogido a otros mecanismos queda expuesta nuevamente a las acciones de la justicia ordinaria. La resolución no detalla nombres, pero sí fija el alcance territorial y los efectos procesales.
Queda pendiente conocer si el Gobierno abrirá una nueva fase de diálogo en esa zona o si apuesta por otras estrategias para la región. Las mesas de la paz total pueden reiniciarse con nuevos actores o bajo condiciones distintas, según lo que disponga el Ejecutivo en el marco de la ley.
La información divulgada por mascolombia.com se limita a la existencia de la Resolución 053 y a sus efectos generales. No se conocieron de inmediato reacciones oficiales de los delegados del Gobierno en Putumayo ni de los voceros de las estructuras que participaban en la mesa.
