El gobierno de Colombia trabaja en la creación de un nuevo fondo cotizado en bolsa (ETF) respaldado por deuda soberana, según reportó Funds Society. El instrumento está pensado para que los inversionistas minoristas puedan acceder al mercado de títulos públicos, un segmento que históricamente ha estado concentrado en bancos, comisionistas de bolsa y grandes fondos institucionales.
Un ETF de deuda soberana replica el comportamiento de una cesta de bonos emitidos por el Estado. Al cotizar en una bolsa de valores, cualquier persona con una cuenta de brokerage puede comprar participaciones con montos relativamente bajos, lo que amplía la base de tenedores de deuda pública y reduce la dependencia de un número reducido de compradores institucionales.
De forma paralela, la administración evalúa el uso de activos tokenizados como mecanismo complementario de financiación. La tokenización consiste en representar digitalmente un activo, en este caso títulos de deuda o participaciones en proyectos, sobre una blockchain o registro distribuido, lo que permite fraccionar la inversión y agilizar su liquidación.
La movida se inscribe en una tendencia global por la cual varios países y emisores soberanos han explorado instrumentos tokenizados para abaratar costos de intermediación y atraer capitales digitales. Colombia ya había dado pasos previos en la regulación de criptoactivos y en la supervisión de plataformas por parte de la Superintendencia Financiera.
Para los ciudadanos, el eventual lanzamiento de un ETF de deuda soberana retail implicaría una nueva alternativa de ahorro con respaldo del Estado, distinta a los productos tradicionales ofrecidos por entidades financieras. La rentabilidad, el riesgo y la liquidez dependerán de la composición de la cesta y de las condiciones que se definan en el reglamento del fondo.
En el frente de la financiación estatal, diversificar los canales de colocación de deuda puede ayudar a reducir la concentración de riesgo en el sistema bancario local. También abre la puerta a que pequeños inversionistas participen directamente en el financiamiento de obras y programas públicos, algo que hasta ahora estaba mediado por bancos y gestores.
La fuente no detalla fechas, montos ni entidades encargadas de la estructuración. Tampoco precisa si el producto requerirá modificaciones regulatorias o si se lanzará en una bolsa local o internacional. Estos puntos quedan pendientes de confirmación por parte del Ministerio de Hacienda y de la Superintendencia Financiera.
El siguiente paso previsible será la publicación de los lineamientos técnicos y la selección del proveedor de infraestructura, ya sea una bolsa tradicional o una plataforma basada en tecnología de registro distribuido. Mientras tanto, los analistas esperan conocer el perfil de riesgo, las comisiones y la frecuencia de cotización del eventual ETF.
