El Ministerio de Vivienda expidió el Decreto 1422, que fija una nueva obligación de giro para las cajas de compensación familiar. Según Infobae, estas entidades deberán destinar entre el 7,5% y el 10% mensual de sus ingresos al Fondo de Vivienda de Interés Social (Fovis), una cifra que en conjunto supera los $350.000 millones.
Los recursos recolectados por el Fovis se usarán para tres líneas de acción:subsidios de alquiler, mejoras de vivienda y compra de inmuebles. La medida tendrá vigencia hasta 2028, lo que da un horizonte de cuatro años para la ejecución de los programas.
Las cajas de compensación familiar son entidades privadas que manejan recursos parafiscales, aportes obligatorios de los empleadores equivalentes al 4% de la nómina. Con esos fondos financian servicios de salud, educación, recreación y vivienda para los trabajadores afiliados y sus familias.
El Fovis es el instrumento con el que las cajas operan su política de vivienda. Recibir un porcentaje fijo de los ingresos de cada caja le garantiza al sistema un flujo constante de recursos, sin depender de la asignación puntual de cada caja.
El decreto fija un rango, no una cifra única, entre el 7,5% y el 10% mensual. El porcentaje exacto que deberá girar cada caja dependerá de los criterios que defina el Ministerio, según lo establecido en la norma.
Para los trabajadores afiliados a las cajas, la medida puede traducirse en más cupos disponibles para acceder a un subsidio. Los hogares colombianos que no son afiliados a una caja de compensación quedan por fuera de este canal específico de asignación.
El déficit habitacional en Colombia es un problema estructural que afecta a millones de familias, en especial a las de menores ingresos. Políticas como esta buscan ampliar la oferta de subsidios en un contexto donde la compra de vivienda formal sigue fuera del alcance de buena parte de la población.
La norma también pone a las cajas en una posición de mayor responsabilidad fiscal. Al obligarlas a girar un porcentaje de sus ingresos, el Ministerio les reduce margen para otras inversiones internas, aunque a cambio garantiza que los recursos lleguen efectivamente a programas de vivienda.
Queda pendiente conocer los reglamentos operativos que desarrollará el Ministerio, los criterios para fijar el porcentaje dentro del rango establecido y los mecanismos de seguimiento a la ejecución de los giros durante los próximos cuatro años.
