El gobierno entrante del presidente electo Abelardo De La Espriella y la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) avanzan en la estructuración del «Plan Tenderos», una estrategia conjunta que apunta a modernizar y respaldar a más de 500.000 pequeños negocios en el país. Así lo reportó el portal abceconomia.co, que dio a conocer la mesa de trabajo entre el equipo de transición y el gremio del comercio detallista.
El plan toma como referencia la figura del tendero, dueño de tiendas de barrio, misceláneas, panaderías, droguerías y otros establecimientos de proximidad que atienden la compra diaria de millones de hogares colombianos. Para Fenalco, estos negocios representan uno de los canales de distribución más extendidos del territorio y el primer punto de contacto comercial en barrios, veredas y municipios donde la gran superficie no tiene presencia.
Aunque la nota de abceconomia.co no detalla las líneas específicas del programa, sí sitúa el énfasis en la modernización de esos negocios. En otras experiencias gremiales, ese tipo de apuestas suelen incluir componentes de formalización, capacitación técnica, acceso a medios de pago digitales, inclusión financiera y asesoría para la adecuación de los locales. El artículo, sin embargo, no precisa cuáles de esos componentes harán parte del «Plan Tenderos» ni los plazos previstos.
El anuncio llega en un momento clave para el comercio minorista. Las tiendas y micronegocios han enfrentado en los últimos años presiones por el encarecimiento de insumos, la competencia de plataformas digitales y los cambios en los hábitos de consumo. En ese contexto, una política pública con respaldo gremial puede convertirse en un puente entre la formalidad empresarial y la economía popular, históricamente asociada a la informalidad.
Para Fenalco, la articulación con un gobierno que apenas inicia su mandato abre una ventana para llevar agendas de vieja data, como la lucha contra el contrabando, la promoción del código de barras, la bancarización del tendero y la defensa del comercio frente al comercio electrónico transfronterizo. La convergencia con un equipo de transición dispuesto a escuchar al gremio fue destacada por la fuente como un factor para acelerar la hoja de ruta.
El «Plan Tenderos» se inscribe, además, en una tradición de políticas orientadas al micronegocio en Colombia, segmento que concentra buena parte del empleo urbano y rural. Programas previos han buscado simplificar el registro mercantil, ofrecer asistencia técnica y abrir líneas de crédito blandas, aunque con resultados dispares según la región. El reto, como ha señalado la academia, es que las ayudas lleguen efectivamente al tendero y no se concentren en intermediarios.
En clave de ciudadanía, lo que se juega en este tipo de planes es el día a día de la economía barrial. Si la iniciativa logra traducirse en mejor acceso a financiamiento, capacitación en servicio al cliente, manejo de inventarios y adopción de pagos electrónicos, millones de consumidores podrían ver cambios prácticos en su tienda de la esquina, desde mayor variedad de productos hasta posibilidad de pagar con tarjeta o billetera digital.
Por ahora, la información pública se limita a los reportes de abceconomia.co y a los comunicados de las partes. Queda pendiente conocer el texto definitivo del plan, los ministerios involucrados, la fuente de los recursos, la cronograma de implementación y los indicadores con los que se medirá el alcance. Esos detalles serán los que permitan evaluar si el «Plan Tenderos» pasa del anuncio a una transformación concreta para los 500.000 tenderos mencionados.
