El Gobierno nacional, en su última semana de gestión, prorrogó por cinco meses el contrato con la Federación Nacional de Cafeteros, según informó el diario El País. El contrato, que estaba próximo a vencerse el 7 de julio, regulaba la administración del Fondo Nacional del Café. Con esta decisión, la definición de fondo sobre el mecanismo parafiscal queda en manos del gobierno que encabezará Abelardo de la Espriella a partir del 7 de agosto.
El Fondo Nacional del Café es una contribución parafiscal que pagan los productores con cada libra de café que exportan o procesan. Con esos recursos se financian programas de investigación, promoción internacional, garantías de compra y asistencia técnica a más de 540.000 familias caficultoras en el país. La Federación Nacional de Cafeteros actúa como administradora del fondo desde hace décadas, bajo contratos sucesivos suscritos con el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Agricultura.
Según la fuente, el gremio llevaba años advirtiendo sobre la posibilidad de un cierre técnico del fondo si el contrato no se renovaba a tiempo. Cada vez que el contrato ha estado cerca de vencer, la prórroga se ha convertido en un mecanismo habitual para evitar interrupciones en la financiación de los programas cafeteros. La nueva extensión de cinco meses mantiene esa línea, pero traslada la decisión estructural al próximo gobierno.
La prórroga fue firmada por el Ejecutivo saliente en un contexto de transición presidencial. Abelardo de la Espriella, ganador de las elecciones del pasado 7 de junio, asumirá la Presidencia el 7 de agosto tras la ceremonia de posesión. Su equipo de empalme ya ha recibido documentación de las distintas entidades del Estado, entre ellas los ministerios del sector agropecuario. La continuidad o modificación del contrato con la Federación será uno de los primeros temas que deberá resolver la nueva administración.
El sector cafetero colombiano es uno de los principales generadores de empleo rural. Colombia es el tercer productor mundial de café y el primero de café arábigo suave lavado. La caficultura involucra a productores en 23 departamentos, con fuerte presencia en Antioquia, Huila, Tolima, Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Cualquier cambio en el fondo parafiscal tiene efectos directos sobre la inversión en renovación de cafetales, la garantía de compra y los programas sociales que opera la Federación en las zonas productoras.
En las discusiones públicas de los últimos años, la Federación ha planteado la necesidad de modernizar el fondo y adaptarlo a los nuevos retos del mercado, incluyendo los efectos del cambio climático sobre las zonas cafeteras. También ha solicitado que se garantice la continuidad de los recursos para investigación, en cabeza de Cenicafé, y para la promoción del café colombiano en el exterior, una labor que tradicionalmente se realiza a través de ProColombia y la marca Café de Colombia.
La decisión final sobre el modelo de contrato, su duración, las condiciones de administración y el monto de la contribución parafiscal quedará entonces en manos del gobierno entrante. El Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Agricultura serán las carteras encargadas de liderar la negociación con el gremio cafetero. La prórroga de cinco meses, en la práctica, compra tiempo para que el nuevo equipo ministerial evalúe opciones y proponga un marco de largo plazo.
El sector espera que la transición se maneje sin traumatismos. Los productores necesitan señales claras sobre la continuidad de la garantía de compra, que en ciclos de precios bajos funciona como un mecanismo de estabilización. También las cooperativas de caficultores y los comités departamentales requieren certeza sobre el flujo de recursos para los programas de fertilización, renovación y crédito asociativo.
Con la firma de la prórroga, el Gobierno Petro cierra uno de los capítulos pendientes del sector agropecuario y deja la puerta abierta para que De la Espriella defina el rumbo del fondo. Las próximas semanas, en pleno empalme presidencial, serán clave para conocer la posición del nuevo gobierno sobre la relación con la Federación y sobre el papel del café en la política agraria nacional.
