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PositivoJusticia15 de septiembre de 2026

El Gobierno alista una ley de sometimiento para estructuras armadas ilegales sin estatus político

El Ministerio de Justicia prepara un proyecto de ley de sometimiento que será radicado ante el Congreso. La iniciativa prevé un acogimiento voluntario con reglas fijadas por el Estado, sin mesas de diálogo ni concesiones que conduzcan a la impunidad, según reportó Infobae.

El Gobierno alista una ley de sometimiento para estructuras armadas ilegales sin estatus político

Imagen: Infobae

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El Ministerio de Justicia alista un proyecto de ley de sometimiento a estructuras armadas ilegales, basado en acogimiento voluntario, sin estatus político ni excarcelaciones, y sin mesas de diálogo ni concesiones que impliquen impunidad. Aún no ha sido radicado en el Congreso.

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“El Gobierno prepara una ley de sometimiento para estructuras armadas ilegales”

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“acogimiento voluntario con reglas definidas por el Estado”

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El Gobierno colombiano, a través del Ministerio de Justicia, trabaja en un proyecto de ley de sometimiento dirigido a estructuras armadas ilegales que no cuentan con reconocimiento político. El texto será presentado en el Congreso en las próximas semanas, de acuerdo con lo informado por Infobae, que tuvo acceso a los lineamientos centrales de la iniciativa.

Según la fuente, el mecanismo se basa en un acogimiento voluntario. Los grupos armados que decidan entrar al proceso deberán hacerlo bajo reglas definidas por el Estado. El proyecto descarta la instalación de mesas de diálogo y descarta también cualquier concesión que pueda interpretarse como un camino hacia la impunidad.

Una de las condiciones más sensibles del articulado es la prohibición de excarcelaciones. Quienes se sometan al marco legal no accederán a beneficios que impliquen la salida inmediata de prisión, lo que diferencia esta propuesta de experiencias anteriores en las que algunos procesados recibieron rebajas o libertades anticipadas.

En Colombia existen antecedentes de leyes de sometimiento, como la Ley 975 de 2005, conocida como Ley de Justicia y Paz, que reguló la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia. También se han discutido figuras similares para organizaciones surgidas después del proceso con las FARC, con resultados y debates ampliamente documentados sobre sus alcances y límites.

La decisión de negar estatus político a las estructuras beneficiarias es un punto medular del proyecto. El Gobierno parte de la premisa de que estos grupos no representan una causa política reconocida, por lo que el tratamiento debe ser de orden judicial y no político. Esa distinción suele ser determinante en el tipo de beneficios, penas y condiciones que se ofrecen.

La iniciativa llega en un momento en el que el país discute la persistencia de grupos armados ilegales como el Clan del Golfo, disidencias de las FARC y bandas criminales regionales. Sectores políticos y académicos han planteado que cualquier marco de sometimiento requiere controles estrictos para evitar que se convierta en un incentivo a la delincuencia.

Para los ciudadanos, el proyecto plantea un dilema práctico. Si las condiciones son exigentes y no incluyen excarcelaciones, el número de estructuras dispuestas a acogerse podría ser bajo, lo que limitaría el efecto sobre la violencia en regiones afectadas. Si, por el contrario, los estímulos fueran mayores, las víctimas y organizaciones de derechos humanos podrían cuestionar el alcance de la justicia.

El texto aún no es público en su integridad, por lo que varios de sus detalles operativos permanecen reservados. Se espera que en las próximas sesiones del Congreso se conozca el articulado completo, los plazos de radicación y los mecanismos de verificación que acompañarán el proceso.

La discusión ahora se traslada al Legislativo. La suerte del proyecto dependerá de la capacidad del Gobierno para concitar mayorías en el Congreso y de la reacción de los sectores que históricamente han exigido que cualquier proceso de sometimiento se construya con participación efectiva de las víctimas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una ley de sometimiento en Colombia?

Es un marco legal que permite a miembros de grupos armados ilegales acogerse a la justicia a cambio del cumplimiento de condiciones como verdad, reparación y penas establecidas, sin reconocimiento de representación política.

¿Qué diferencia a este proyecto de una ley de Justicia y Paz?

La Ley 975 de 2005 aplicó a las AUC y contempló mecanismos de desmovilización. Este nuevo proyecto se dirige a estructuras actuales sin estatus político y descarta las excarcelaciones como beneficio automático.

¿Por qué se excluye el estatus político de los grupos beneficiarios?

Según el Gobierno, las estructuras armadas objeto del proyecto no representan una causa política reconocida, por lo que su tratamiento debe ser judicial y no político, lo que limita los beneficios y el tipo de negociación.

¿Qué falta para que la ley entre en vigencia?

El Ministerio de Justicia debe radicar el texto ante el Congreso, donde deberá surtir los debates en comisiones y plenarias de Cámara y Senado antes de convertirse en ley de la República.

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