El Gobierno nacional radicó una propuesta para derogar el tope del 30% que limita la inversión en el exterior de los fondos de pensiones obligatorias, según reportó Más Colombia. La medida abriría la puerta a que las administradoras coloquen un volumen mayor de los ahorros pensionales en activos internacionales.
De acuerdo con la fuente, a julio de 2026 los fondos de pensiones administraban 248 billones de pesos en el exterior. Esa cifra refleja el volumen de recursos del ahorro obligatorio de los trabajadores colombianos que ya está expuesto a mercados fuera del país, dentro del margen actual.
El tope del 30% fue diseñado como una salvaguarda para mantener buena parte de los recursos pensionales en la economía nacional. Su eliminación, tal como la plantea el Gobierno, responde a un debate de fondo sobre la diversificación del riesgo y la búsqueda de mayor rentabilidad para los afiliados.
Para los trabajadores, el cambio podría traducirse en portafolios con mayor exposición a monedas y mercados distintos al colombiano. Los defensores de la medida argumentan que la diversificación internacional protege los ahorros frente a la volatilidad local. Los críticos cuestionan que un mayor giro hacia afuera deje menos capital disponible para financiar la economía interna.
Las administradoras de fondos de pensiones, AFP y gestores, son las entidades que ejecutan estas inversiones en nombre de los afiliados. Su gestión está regulada por la Superintendencia Financiera y por la Comisión Rectora del Sistema General de Pensiones, que define los límites y los activos permitidos.
La propuesta llega en un contexto de discusión sobre el futuro del sistema pensional colombiano. La Comisión del Congreso que tramita reformas estructurales y el Ministerio de Hacienda son escenarios donde esta iniciativa deberá debatirse antes de convertirse en norma. La fuente no detalla el texto completo del proyecto ni su estado legislativo.
Como antecedente, los límites de inversión en el exterior se han ajustado en varias oportunidades desde la creación del sistema de multifondos, en respuesta a coyunturas financieras y a solicitudes del gremio financiero. Cada modificación ha debido sopesar la protección del ahorro con la necesidad de diversificar.
Para la ciudadanía, el punto sensible es cómo impacta la mesada pensional futura. Un portafolio más internacionalizado puede ofrecer mejores retornos en ciclos largos, pero también asume riesgos cambiantes y de mercados externos que el afiliado no controla directamente.
El próximo paso es el trámite en el Congreso, donde la propuesta deberá superar debates en comisiones y plenarias. Mientras tanto, la pregunta central que queda abierta es si la derogación del tope llegará acompañada de nuevos mecanismos de control y transparencia sobre la gestión de los recursos en el exterior.
