El creador de contenido surcoreano Zion Hwang fue recibido en la Cancillería colombiana, donde recibió orientación sobre los requisitos legales que regulan un eventual trámite ante el Estado. La gestión se dio por instrucción directa del presidente Abelardo de la Espriella, según reportó Infobae.
El caso llamó la atención porque se trata de un ciudadano extranjero conocido en redes sociales, no de un trámite rutinario. Hwang reside en Colombia desde hace diez años, tiempo que la legislación colombiana contempla como uno de los criterios para acceder a la nacionalidad por residencia.
La Cancillería es la entidad encargada de conducir los procesos de nacionalización y de verificar el cumplimiento de los requisitos que establece la ley. Entre los factores que se evalúan están el tiempo de permanencia en el país, los vínculos con la sociedad colombiana, el conocimiento del idioma y los antecedentes judiciales del solicitante.
La intervención del presidente De la Espriella sugiere un interés del Gobierno en facilitar o agilizar el trámite del influencer. No es habitual que un jefe de Estado solicite atención personalizada en la Cancillería para un ciudadano particular, lo que abrió preguntas sobre el alcance de la instrucción presidencial.
Para Hwang, creador de contenido con miles de seguidores en plataformas digitales, el encuentro representa un paso formal en un proceso que él mismo había expresado interés en adelantar. Para el Gobierno, la movida pone el foco en la relación entre figuras de influencia extranjera y la política migratoria nacional.
La ciudadanía observa el hecho con atención porque mezcla dos temas sensibles: la normativa de nacionalización y el uso de influencias políticas para resolver trámites personales. Sectores de opinión han preguntado si la instrucción del presidente sienta un precedente para otros solicitantes en condiciones similares.
Por ahora no se conoce una decisión oficial sobre la concesión de la nacionalidad. Hwang únicamente recibió información sobre el procedimiento, y cualquier paso posterior dependerá del cumplimiento de los requisitos legales y del trámite administrativo correspondiente dentro de la Cancillería.
Queda pendiente el curso del proceso y si el Gobierno se pronunciará públicamente sobre los criterios aplicados. El caso también abre un debate sobre la transparencia y la igualdad de condiciones en los trámites de nacionalización ante el Estado colombiano.
