El Ministerio de Ambiente sopesa conservar parte del plan de manejo de los hipopótamos que dejó la administración de Gustavo Petro, según una revisión adelantada por Cambio Colombia. La cartera no ha cerrado todavía una decisión definitiva sobre los puntos que mantiene y los que descarta.
Los hipopótatos llegaron a Colombia a finales de los años ochenta, cuando fueron introducidos al país de manera irregular por el entonces narcotraficante Pablo Escobar, que los mantuvo en su hacienda Napoles, en Antioquia. Tras el desmantelamiento de esa propiedad, varios ejemplares quedaron sueltos y desde entonces se han reproducido en libertad por la region del Magdalena Medio.
El plan de la administracion saliente incluyó varias lineas: el seguimiento sanitario de los animales, la prevencion de riesgos para las comunidades ribereñas y la evaluacion de opciones de manejo, entre ellas la esterilizacion quirurgica, la reubicacion y, en ultima instancia, el sacrificio controlado. El Ministerio ahora revisa cuales de estas herramientas sigue vigentes en la nueva etapa.
Segun la fuente, una parte sustancial del andamiaje tecnico y de los protocolos operativos seria conservada, mientras que otros componentes quedarian bajo revision. Esa diferencia entre lo que se mantiene y lo que se modifica es la base del debate actual.
Para los municipios cercanos a las zonas donde se han avistado los animales, el tema tiene consecuencias directas. Las autoridades locales han reportado encuentros con manadas en rios y fincas, danos en cultivos y preocupaciones por la seguridad de los habitantes y de los animales de cria. La poblacion de hipopotamos en Colombia se ha estimado en alrededor de 200 ejemplares, una cifra que las autoridades ambientales han manejado en informes previos.
El debate sobre el manejo de la especie lleva mas de una decada. Distintas propuestas, desde la exportacion hasta la caza regulada, han chocado con obstaculos legales, logisticos y de cooperacion internacional. Cualquier decision que tome el Ministerio debe pasar por examenes juridicos y por consultas con las comunidades y autoridades locales.
Organizaciones de defensa animal han cuestionado las opciones que implican dar muerte a los ejemplares y han abogado por programas de esterilizacion, reubicacion o incluso repatriacion. Por otro lado, gremios agricolas y algunos gobiernos locales han pedido acciones mas contundentes ante el crecimiento de la poblacion y los danos que causa.
Lo que sigue ahora es la publicacion formal de la decision del Ministerio, que debera definir cuantos hipopotamos hay realmente, cuantos se pueden capturar o esterilizar y con que presupuesto se financiaran las operaciones. Mientras esa definicion no llegue, los protocolos de la administracion anterior siguen vigentes por transicion.
