El Ministerio de Comercio de Colombia prepara una negociación con el Gobierno de Estados Unidos para intentar levantar el arancel adicional del 12,5% que recae sobre exportaciones colombianas hacia ese país. Según la información publicada por Infobae, los equipos técnicos de ambas capitales confirmaron su disposición para avanzar en una mesa de trabajo que se extenderá durante tres días.
En la cita se revisarán cuatro asuntos considerados críticos para la relación comercial bilateral. Aunque el reporte de Infobae no detalla cuáles son los cuatro puntos, sí confirma la existencia de voluntad política en ambas delegaciones para discutir el esquema arancelario vigente. Esa voluntad es el punto de partida que reconocen las partes antes de entrar en los temas de fondo.
El arancel adicional del 12,5% se suma a los gravámenes ordinarios que pagan los productos colombianos al ingresar al mercado estadounidense. Para exportadores de sectores como agroindustria, manufactura y manufactura liviana, ese sobrecosto encarece la oferta frente a competidores de otros países y suele traducirse en menores pedidos o en compresión de márgenes.
La relación comercial entre Colombia y Estados Unidos se rige por el Tratado de Libre Comercio vigente desde 2012, que en condiciones normales elimina aranceles para la mayoría del intercambio de bienes. Las medidas arancelarias adicionales, cuando se imponen, operan por fuera de ese marco y responden a decisiones unilaterales de Washington que luego pueden revisarse en escenarios como el que ahora se anuncia.
El Ministerio de Comercio es la entidad encargada de coordinar la política comercial exterior y de liderar las negociaciones con terceros países, con apoyo de otros ministerios sectoriales y de entidades como la Dian y ProColombia. Por el lado estadounidense, las conversaciones suelen canalizarse a través de la Oficina del Representante Comercial, en articulación con el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro.
El cronograma de tres días sugiere que las partes buscarán acuerdos de procedimiento y posiblemente compromisos concretos en al menos algunos de los cuatro temas críticos. Cuando las mesas técnicas concluyen sin acuerdo, sueleemitirse un comunicado conjunto con los avances; cuando concluyen con acuerdo, se pacta un calendario para la implementación de lo pactado, algo que las partes aún no han confirmado.
Para los importadores estadounidenses, una eventual reducción del arancel abarataría productos colombianos como café, flores, banano, aceites y manufacturas de cuero. Para los consumidores colombianos, el efecto es más indirecto: un mejor desempeño de las exportaciones tiende a sostener empleo y divisas en regiones donde esos sectores tienen peso, como el Eje Cafetero, Antioquia, Valle del Cauca y el Caribe.
La cita ocurre en un contexto regional donde varios países de América Latina han intensificado su diálogo comercial con Washington para defender preferencias de acceso. El resultado de esta mesa técnica, en la medida en que se conozca, se convertirá en un indicador del tono bilateral y de la capacidad de Colombia para gestionar sus diferencias comerciales con su principal socio comercial.
