El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que esta misma semana arrancan operativos orientados a localizar a personas en condición migratoria irregular en el país. El anuncio lo hizo en un contexto internacional marcado por su cercanía política con el presidente estadounidense Donald Trump, según reportó Vanguardia.
De acuerdo con la información publicada por Vanguardia, De la Espriella se hizo eco de las políticas migratorias de su aliado y planteó que las operaciones de búsqueda y localización de inmigrantes sin documentación deberían comenzar en los próximos días. La declaración llega en un momento interno sensible: las réplicas del reciente terremoto que golpeó al país.
La figura de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia se inscribe en una línea de liderazgo catalogada por distintos medios como de extrema derecha, en sintonía con figuras como Trump. La afinidad entre ambos mandatarios ha sido uno de los ejes del relacionamiento bilateral reciente.
Colombia comparte una de las fronteras más activas de América Latina y es un país de tránsito migratorio significativo. Cualquier operativo de gran escala para localizar personas en condición irregular involucra a Migración Colombia, fuerza pública y, en muchos casos, cooperación con agencias internacionales.
El anuncio presidencial se produce cuando el país aún atiende las consecuencias del terremoto reciente. Las réplicas han mantenido en alerta a varias regiones y han concentrado recursos logísticos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y de las gobernaciones locales.
Para la población migrante que reside en Colombia, en especial la proveniente de Venezuela, un anuncio de este tipo genera expectativa sobre los criterios que se aplicarán. La normatividad colombiana contempla regularización, permanencia y salida voluntaria, según el caso migratorio de cada persona.
En materia internacional, la sincronía discursiva con la Casa Blanca ubica a Colombia en la línea de los países que endurecen sus políticas migratorias. Ese giro contrasta con la postura que el país mantuvo durante buena parte de la última década, cuando facilitó la regularización de cientos de miles de personas.
La oposición política y organizaciones de derechos humanos suelen reaccionar ante este tipo de anuncios pidiendo protocolos claros y respeto al debido proceso. En la nota de Vanguardia no se detallan todavía los operativos específicos ni su cobertura geográfica.
Queda pendiente conocer el decreto, la directiva o el plan operativo que respalde la orden presidencial. También se aguarda la reacción formal de los gremios, de la Defensoría del Pueblo y de los consulados de los países con mayor presencia de migrantes en Colombia.
