El presidente Abelardo de la Espriella presentó el plan 'País de Propietarios', una estrategia que coloca a la vivienda como motor de reactivación económica. El componente central es facilitar el acceso a crédito barato para que más familias puedan dejar de pagar arriendo y pasar a ser dueñas de su casa, según lo registró EL TIEMPO.
La iniciativa contempla créditos con una tasa cercana al 2%, una cifra muy por debajo de las tasas comerciales habituales en Colombia. El objetivo oficial es alcanzar a la mitad de los hogares del país con algún mecanismo de financiación o subsidio que les permita adquirir vivienda propia, según el extracto de la fuente.
Además de las nuevas líneas de crédito, el plan incluye una actualización del programa Mi Casa Ya, rebautizada como Mi Casa Ya 2.0. Este subsidio, creado en años anteriores para acompañar el cierre financiero de familias de menores ingresos, ahora se ajusta dentro del nuevo esquema para reducir trámites y ampliar la cobertura.
El gobierno también habló de una reingeniería fiscal para financiar los beneficios. Esa reordenación tributaria apunta a reemplazar algunos ingresos actuales por mecanismos que, según la propuesta, no graven a los mismos sectores de siempre. El extracto del anuncio no detalla las cifras de esa reingeniería, pero confirma que es uno de los tres ejes del programa.
La vivienda ha sido históricamente un sector clave para la economía colombiana por su capacidad de jalonar empleo, materiales de construcción y demanda de servicios. Programas anteriores como Mi Casa Ya, las VIS no VIS y los créditos de bancos con tasa compensada habían logrado colocar millones de hogares en vivienda formal, aunque el déficit habitacional sigue siendo un pendiente estructural.
De acuerdo con la propuesta, 'País de Propietarios' se apoya en tres pilares: créditos al 2%, Mi Casa Ya 2.0 con menos pasos administrativos y la reingeniería fiscal. La promesa es simplificar los procesos que hoy retrasan las adjudicaciones y encarecen las transacciones, un reclamo recurrente entre constructores y usuarios.
Para los ciudadanos de menores ingresos, el impacto potencial es directo: una tasa de interés más baja reduce la cuota mensual y alarga la capacidad de pago. Para las cajas de compensación, los bancos y las constructoras, el plan abre un nuevo escenario de colocación de cartera y ventas, en un momento en que el sector venía mostrando señales de desaceleración.
Quedan pendientes elementos que la fuente no precisa y sobre los que habrá que esperar los decretos reglamentarios: el tope de ingresos para acceder a cada tramo, el tipo de vivienda contemplada (nueva o usada, urbana o rural), los plazos máximos de los créditos y la fuente específica de los recursos destinados a la reingeniería fiscal anunciada.
También está por verse el trámite en el Congreso, si la reingeniería fiscal requiere leyes o si el gobierno apelará a facultades ejecutivas y a acuerdos con entidades como FINDETER y el Fondo Nacional del Ahorro, actores habituales en la financiación de vivienda social en Colombia.
