El presidente Abelardo De La Espriella confirmó en una rueda de prensa desde el Palacio de San Carlos que su gobierno expedirá un decreto de emergencia económica. La declaratoria tiene como objetivo enfrentar los efectos del terremoto que sacudió al país en los últimos días, según informó El Tiempo.
La figura de emergencia económica está contemplada en el ordenamiento jurídico colombiano y permite al Ejecutivo movilizar recursos extraordinarios sin seguir el trámite ordinario del presupuesto. A través de este mecanismo se pueden reasignar partidas, agilizar contrataciones y acceder a fondos de respuesta rápida para atender situaciones de calamidad pública.
Aunque el presidente no entregó detalles sobre el alcance exacto del decreto ni la fecha de expedición, señaló que la declaratoria se dictará de manera inmediata. El anuncio se dio en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, en una jornada en la que el Gobierno suele centralizar sus declaraciones de política exterior y, en este caso, de manejo de crisis interna.
Un terremoto genera impactos múltiples: colapsos de viviendas, suspensión de servicios públicos, daños en vías y hospitales, y alteraciones en la actividad económica regional. Las zonas más afectadas suelen requerir reconstrucción de infraestructura, reubicación de familias damnificadas y apoyo a pequeños comerciantes y productores que perdieron su sustento.
La emergencia económica es una herramienta distinta a la situación de desastre declarada por los alcaldes o gobernadores. Mientras la primera habilita un paquete de medidas financieras y contractuales del orden nacional, la segunda activa los protocolos de atención inmediata bajo la coordinación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
Para la ciudadanía, las implicaciones prácticas son concretas. En las próximas horas y días se conocerán los decretos específicos que acompañan la declaratoria, los ministerios que ejecutarán las acciones y los montos destinados a las zonas afectadas. Habitualmente, este tipo de anuncios vienen acompañados de planes de reconstrucción con plazos, metas y esquemas de supervisión.
El precedente más cercano en Colombia de un anuncio de esta naturaleza fue la declaración de emergencia económica, social y ecológica por la pandemia de covid-19 en marzo de 2020. En esa ocasión, el Gobierno expidió más de cien decretos para reorientar recursos hacia el sistema de salud, los subsidios a hogares vulnerables y el apoyo al empleo, con vigilancia de los organismos de control.
Quedan pendientes varios anuncios clave por parte del Gobierno: la magnitud de los recursos que se reasignarán, las regiones priorizadas y el cronograma de ejecución. También se espera la respuesta del Congreso y de los entes de control frente al decreto, así como la coordinación con gobernaciones y alcaldías para la reconstrucción en los territorios golpeados por el movimiento telúrico.
Por ahora, la población afectada debe seguir las recomendaciones oficiales de evacuación preventiva y estar atenta a los comunicados de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y de las autoridades locales. La fase de atención inmediata coexiste con el inicio de la fase de estabilización económica que el presidente De La Espriella anunció desde el Palacio de San Carlos.
