El presidente Abelardo De La Espriella citó de manera extraordinaria a la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, y le pidió de forma directa que se congele y se revierta el aumento en el precio de la gasolina previsto para octubre de 2026, según reportó La Otra Cara. La convocatoria se dio en un momento en el que ya se había informado sobre un ajuste en el precio del combustible para ese mes, lo que hacía urgente una definición por parte del Gobierno.
En la comunicación, el jefe de Estado trasladó a la funcionaria la instrucción de suspender cualquier incremento que se fuera a aplicar en lo que resta del año, al menos en el componente correspondiente a la gasolina. La orden fue verbal pero elevada con carácter de citación extraordinaria, lo que en la práctica obliga a una respuesta formal por parte del Ministerio.
El Ministerio de Minas y Energía es la entidad encargada de definir la política de precios de los combustibles en Colombia, en coordinación con el Ministerio de Hacienda. Entre sus funciones está revisar periódicamente el valor del galón de gasolina y del ACPM, tomando como referencia el comportamiento de los precios internacionales del petróleo y la tasa de cambio. Cualquier modificación tarifaria pasa por un proceso técnico que la cartera debe sustentar.
El contexto de la decisión está marcado por la presión que han ejercido los gremios transportadores y los ciudadanos por el costo de los combustibles. En los últimos meses, distintos sectores habían reclamado que el precio de la gasolina impacta de manera directa el transporte de carga, de pasajeros y los alimentos. La orden presidencial busca evitar un nuevo ajuste en un mes tradicionalmente sensible para el consumo.
La instrucción del presidente implica que, si el Ministerio acata la orden, el precio de referencia del galón de gasolina se mantendría en el nivel vigente hasta septiembre de 2026. En la práctica, esto se traduce en un alivio para los bolsillos de los colombianos, en particular para quienes usan vehículos particulares, motocarros, taxis y camiones, que son los más golpeados por las alzas acumuladas del combustible.
Por ahora no se conoce un pronunciamiento público detallado de la ministra Arboleda sobre el alcance de la orden. Tampoco se ha informado si la medida se extenderá al precio del ACPM, que es el otro combustible cuyo valor fija el Ministerio. La expectativa está puesta en los próximos días, cuando la cartera emita una comunicación oficial sobre la estructura de precios que regirá en octubre.
Para los ciudadanos, lo que se decida en las próximas horas tendrá efectos en el costo de llenar el tanque, en el precio de los fletes y, en consecuencia, en productos de la canasta familiar que se transportan por carretera. La orden presidencial deja en suspenso un alza que ya se había dado por descontada y abre un nuevo capítulo en la discusión sobre cómo se fijan los precios de la gasolina en Colombia.
Queda pendiente conocer si la decisión se formaliza mediante un decreto, una resolución del Ministerio de Minas o un acuerdo con Ecopetrol, que es el actor central en la cadena de producción y distribución de combustibles. También está por verse si la orden abrirá un debate más amplio sobre la estructura de los subsidios, los impuestos y los márgenes que componen el precio final que paga el consumidor.
