El periódico La Patria, de Manizales, publicó una columna de opinión titulada "El presidente de Colombia no debe ser norteamericano", en la que su autor solicita al presidente Abelardo de la Espriella que renuncie a la ciudadanía de Estados Unidos. El argumento central de la columna es que el jefe de Estado colombiano debería tener únicamente la nacionalidad colombiana, en coherencia con el cargo que ocupa.
Según el extracto divulgado, el columnista recuerda el caso del excanciller Luis Gilberto Murillo, quien se vio obligado a renunciar a la ciudadanía estadounidense para poder ejercer como ministro de Relaciones Exteriores en un gobierno anterior. Murillo nació en Colombia y obtuvo posteriormente la nacionalidad de EE. UU., por lo que la Constitución y la ley colombiana le exigieron optar por una sola al asumir el cargo.
El texto plantea que la misma regla debería aplicarse al actual presidente. La columna sostiene que los colombianos deben exigir a Abelardo de la Espriella el mismo sacrificio que se le pidió a Murillo, al considerar que la doble nacionalidad en la primera magistratura del país representa una contradicción con los principios del servicio público.
La Constitución Política de Colombia establece que los colombianos por nacimiento no pierden esa condición al adquirir otra nacionalidad, y permite la doble nacionalidad desde 1997, cuando se aprobó el Acto Legislativo 01 de ese año. Sin embargo, distintas normas y debates públicos han señalado restricciones específicas para ciertos cargos de alto nivel, como ocurrió en el caso del excanciller Murillo.
El debate sobre la doble ciudadanía en servidores públicos ha sido recurrente en la vida institucional del país. En distintos momentos se han presentado proyectos de ley y pronunciamientos del Consejo de Estado y de la Corte Constitucional sobre los requisitos de nacionalidad para altos funcionarios, aunque cada caso se resuelve según el cargo y las funciones específicas que se desempeñen.
La columna de La Patria se suma así a una discusión que combina elementos jurídicos, políticos y simbólicos sobre la identidad nacional de quien ocupa la Casa de Nariño. Para el columnista, la pertenencia a otra nacionalidad comprometería la legitimidad del presidente frente a los ciudadanos.
Hasta el momento, el extracto publicado no detalla si la solicitud ha sido respaldada por otros sectores políticos, académicos o sociales, ni registra una respuesta oficial del presidente Abelardo de la Espriella o de su equipo de gobierno frente a esta exigencia. La discusión queda abierta en el espacio de opinión del diario manizaleño.
El tema podría escalar en el debate público nacional si otros medios y voces políticas recogen la solicitud. La doble nacionalidad de mandatarios y funcionarios de alto rango seguirá siendo un punto sensible mientras no exista una regla unificada y explícita para todos los cargos del Estado.
