La ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia se realizó en Cali y dejó una lista de ausencias llamativas. El Tiempo informó que el presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, no fue invitado al evento, lo que marca un primer gesto del nuevo gobierno frente al sistema de justicia transicional.
Junto a Ramelli, otros dos expresidentes tampoco figuraron entre los invitados. Se trata de Juan Manuel Santos, quien firmó el acuerdo de paz con las FARC en 2016, y Ernesto Samper, quien gobernó entre 1994 y 1998. Ambos han tenidoTrayectorias distintas frente a los procesos de negociación con grupos armados.
La excandidata presidencial Paloma Valencia, del partido Centro Democrático, también quedó por fuera de la invitación. Valencia es una de las figuras más visibles de la oposición de derecha y ha sido crítica del nuevo gobierno en distintas ocasiones.
La JEP es el componente de justicia del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición creado tras los acuerdos de La Habana. Su función es investigar y sancionar los delitos cometidos por excombatientes y miembros de la fuerza pública en el marco del conflicto armado. La ausencia de su presidente en una ceremonia de transmisión de mando no tiene antecedentes claros en cambios de gobierno recientes.
En Colombia, la transmisión de mando presidencial suele convocar a los titulares de los poderes públicos, a expresidentes y a representantes de las altas cortes. La invitación o no invitación a estos actores suele leerse como una señal política sobre la relación del nuevo gobierno con las ramas del Estado y con figuras de la vida pública.
La decisión de no invitar al presidente de la JEP se conoce en un momento en que la jurisdicción transicional enfrenta debates sobre su funcionamiento, su financiamiento y el alcance de sus investigaciones. Sectores cercanos al nuevo gobierno han cuestionado públicamente algunos de sus procedimientos en el pasado.
Por el lado de los expresidentes no invitados, la exclusión se interpreta en clave política. Santos representa el proceso de paz con las FARC, mientras que Samper ha sido una figura cercana a procesos de diálogo con grupos guerrilleros durante su mandato. Sus ausencias podrían leerse como una distancia del nuevo gobierno con esasTrayectorias.
El medio no detalla en el extracto si hubo razones oficiales para las ausencias ni si se trató de una decisión del equipo organizador de la posesión. El Tiempo tampoco menciona otros invitados destacados que sí hayan asistido al acto en Cali.
Queda por ver si en los próximos días el nuevo gobierno se pronuncia sobre la lista de invitados a la ceremonia y si la relación con la JEP y con las figuras excluidas se concreta en hechos administrativos o legislativos. La posesión fue el primer escenario formal para leer señales del nuevo gobierno, y las ausencias quedaron registradas.
