El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y Abelardo de la Espriella, que según la fuente será declarado presidente electo de Colombia esta tarde, sostuvieron una reunión en la cual alcanzaron un acuerdo de cooperación bilateral enfocado en la lucha contra el narcotráfico. La información fue publicada por El Colombiano, que recogió los puntos centrales del encuentro.
Panamá es un punto estratégico en la ruta del narcotráfico que sale de Sudamérica hacia Estados Unidos, por su posición geográfica y por la relevancia del Canal y las zonas portuarias. Por eso, la cooperación entre ambos países en materia de drogas suele incluir intercambio de inteligencia, controles marítimos y operativos conjuntos en pasos fronterizos.
El encuentro se da en un contexto regional sensible. Colombia es el mayor productor mundial de cocaína, según cifras de la ONU manejadas por distintos gobiernos, y Panamá enfrenta el tránsito de cargamentos hacia el norte del continente. Una alianza bilateral en esta materia es una de las prioridades que han compartido históricamente ambos gobiernos.
De la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia en los próximos meses, después del proceso electoral que la fuente da por culminado. Con este anuncio, el presidente electo marca su primera línea de acción internacional en seguridad, un área sensible para la opinión pública y para la relación con Estados Unidos, principal consumidor de la cocaína que sale de la región.
Para los ciudadanos colombianos, un acuerdo de este tipo puede traducirse en operativos coordinados en el Caribe y el Pacífico, decomisos conjuntos y persecución financiera a redes de lavado. El impacto directo se mide en capturas, incautaciones y rutas cerradas, aunque los resultados suelen verse en el mediano plazo y dependen de la continuidad operativa.
El gobierno panameño, por su parte, busca respaldo para contener el flujo de droga que atraviesa su territorio, una preocupación que Mulino ha reiterado en su gestión. La cooperación con Colombia es vista como clave porque apunta al origen de la producción, no solo al tránsito.
Según la fuente, el acuerdo fue anunciado durante un encuentro bilateral entre ambos mandatarios, sin que se hayan detallado todavía los puntos operativos ni el texto firmado. Falta conocer los compromisos específicos de cada país, los plazos y los recursos que se destinarán a los operativos conjuntos.
Queda pendiente la reacción de otros actores regionales, como Estados Unidos, que suele participar en tareas antinarcóticos en la zona. También se esperan pronunciamientos de la Fiscalía y la Policía Nacional de Colombia sobre el alcance que tendrá la alianza en las investigaciones en curso.
