Diego Mesa Puyo, exministro de Minas y Energía de Colombia, fue nombrado presidente del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés), la principal entidad multilateral dedicada a financiar proyectos de protección de biodiversidad y mitigación del cambio climático. La información fue publicada por el diario El Tiempo, que recogió además la reacción del presidente electo Abelardo De La Espriella frente al anuncio.
El GEF funciona como mecanismo financiero de varios convenios internacionales, entre ellos los relacionados con diversidad biológica y cambio climático. Opera mediante aportes de países donantes y canaliza recursos hacia naciones en desarrollo para la ejecución de proyectos ambientales. Su presidencia es un cargo de alto perfil dentro de la arquitectura ambiental global.
La llegada de un colombiano a esa presidencia constituye un hecho inusual en la historia del organismo, que suele ser dirigido por figuras de distintos continentes en rotación. La experiencia previa de Mesa Puyo se concentra en el sector minero-energético colombiano, donde fue titular de la cartera entre 2018 y 2022, según su trayectoria pública conocida.
El presidente electo Abelardo De La Espriella manifestó su respaldo a la designación a través de declaraciones recogidas por El Tiempo. La celebración pública de un nombramiento internacional por parte de un presidente electo colombiano ocurre en un contexto de transición de gobierno, cuando el nuevo Ejecutivo aún no ha asumido funciones.
Para el país, la designación abre la posibilidad de mayor visibilidad de sus prioridades ambientales en los escenarios multilaterales, así como un canal más directo con los flujos de cooperación que administra el GEF. El fondo financia iniciativas en áreas como áreas protegidas, uso sostenible de bosques, adaptación costera y transición energética.
En la práctica, el GEF ha apoyado históricamente proyectos en Colombia vinculados a la protección de parques nacionales, la conservación de cuencas hidrográficas y el manejo de especies amenazadas. La presidencia del organismo otorga a quien la ocupa funciones de representación y articulación con los países receptores y donantes.
El gobierno entrante enfrenta el desafío de articular su política ambiental interna con los compromisos internacionales adquiridos por Colombia en materia de biodiversidad y clima. La presencia de un colombiano al frente del GEF podría facilitar esa interlocución, aunque la operación del fondo depende de decisiones colectivas de los países miembros.
Queda por conocer la fecha oficial de inicio de funciones de Mesa Puyo en la presidencia del GEF y los pronunciamientos de otros actores del gobierno y de la sociedad civil colombiana sobre su llegada al organismo. La comunidad ambiental del país suele seguir de cerca el desempeño de los nacionales en escenarios multilaterales.
La noticia se conoce en un momento en que la cooperación internacional en temas ambientales atraviesa cambios por la evolución del debate global sobre financiamiento climático. El rol del GEF en ese escenario es observado por gobiernos, organizaciones y sector privado como uno de los vehículos centrales para canalizar recursos hacia los países en desarrollo.
