El presidente Gustavo Petro anunció este martes, 7 de julio, que entregará el poder el próximo 6 de agosto a la medianoche. La afirmación la hizo ante medios en Bogotá, según el reporte de la agencia EFE recogido por HolaNews.
En su declaración, Petro fue claro en que reconoce la fecha de transición, pero no a quien resultó ganador en las urnas. Según la información publicada, el mandatario sostuvo que no reconoce como su sucesor a Abelardo de la Espriella, candidato que se impuso en la jornada electoral del 21 de junio frente al izquierdista Iván Cepeda.
La tensión entre el presidente saliente y el presidente electo se produce en un momento clave del calendario institucional colombiano. En Colombia, la transmisión de mando presidencial está fijada por ley para el 7 de agosto cada cuatro años, por lo que el anuncio de Petro adelanta esa entrega en cuestión de horas y abre un interrogante sobre el protocolo a seguir.
De la Espriella, por su parte, respondió con una acusación mucho más dura. El presidente electo ha señalado a Petro de orquestar un golpe de Estado, una denuncia que eleva el tono del choque entre ambos y que pone la mira sobre la institucionalidad del país en plena transición.
La palabra golpe de Estado se refiere, en el derecho y la ciencia política, a la ruptura del orden constitucional por parte de un gobernante o de las fuerzas armadas, con el fin de mantenerse en el poder o alterar la forma de gobierno. La sola mención del término, atribuida por el presidente electo a Petro, coloca el debate en un terreno de gravedad institucional.
Para la ciudadanía, la situación abre un escenario de incertidumbre sobre cómo se desarrollará la ceremonia de transmisión de mando y si habrá algún pronunciamiento formal de los organismos del Estado. La Registraduría y el Consejo Nacional Electoral son las entidades que acreditan los resultados oficiales de los comicios en Colombia, por lo que cualquier paso en falso en el reconocimiento del ganador puede escalar ante esas instancias.
El hecho ocurre además en un contexto de alta polarización política. La segunda vuelta entre De la Espriella y Cepeda concentró la atención nacional, y la diferencia de votos entre ambos candidatos terminó por definir la dirección del nuevo Gobierno.
Mientras tanto, sectores políticos y ciudadanos han reaccionado con preocupación en redes sociales y medios, llamando a respetar el resultado electoral y a preservar la cadena institucional. Hasta el momento, no se conoce un pronunciamiento oficial del Gobierno sobre la denuncia del presidente electo.
Queda por verse si la entrega del mando se hará en la fecha y hora indicadas por Petro, si habrá algún cambio de último momento y de qué forma responderán las instituciones. El reloj corre hacia el 6 de agosto, día en que el actual presidente asegura que concluirá su gestión, sin que hasta ahora haya un reconocimiento expreso del sucesor electo.
