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NeutralSeguridadAbelardo2 de julio de 2026

La promesa de reenganchar militares tropieza con cifras, jerarquía y reglas de ascenso

El presidente electo Abelardo de la Espriella ofreció revisar caso por caso los retiros de cientos de militares y policías durante el gobierno de Gustavo Petro. Un análisis de El País señala que el volumen de solicitudes, la estructura jerárquica y la normatividad vigente dificultan esa revisión antes del 7 de agosto.

La promesa de reenganchar militares tropieza con cifras, jerarquía y reglas de ascenso

Imagen: EL PAÍS

Neutral¿Por qué esta calificación?

El presidente electo Abelardo de la Espriella ofreció revisar caso por caso los retiros de cientos de militares y policías realizados durante el gobierno de Petro. Según un análisis de El País, el volumen de solicitudes, la estructura jerárquica y la normatividad vigente hacen improbable que esa revisión pueda completarse antes de su posesión el 7 de agosto.

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Confianza del análisisBaja · 30%
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Legalidad y promesas-1.6

“Un análisis de El País señala que el volumen de solicitudes, la estructura jerárquica y la normatividad vigente dificultan esa revisión antes del 7 de agosto.”

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“La promesa de reenganchar militares tropieza con cifras, jerarquía y reglas de ascenso”

Transparencia e institucionalidad-1

“ofreció revisar caso por caso los retiros de cientos de militares y policías durante el gobierno de Gustavo Petro”

Objeciones de la revisión independiente
  • Atribución incorrecta: el hecho involucra al presidente ELECTO Abelardo de la Espriella, no al gobierno actual de Gustavo Petro. El gobierno de Petro es mencionado solo como contexto (realizó los retiros), pero el actor de la promesa y del análisis es el gobierno entrante. Calificar esto como 'accion_gobierno' del gobierno actual es un error de atribución grave.
  • El hecho es una PROMESA de un presidente que aún no asume (7 de agosto), no una acción de gobierno. El estatus 'promesa' es correcto, pero la atribución debería reflejar que se trata de un actor que aún no gobierna.
  • La magnitud negativa (-1.6 en legalidad, -1.0 en seguridad y transparencia) parece alta para una promesa de un gobierno que aún no inicia. Una promesa incumplible es un demérito, pero las direcciones están algo infladas dado que es prospectiva y no hay incumplimiento material aún.

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Durante la campaña, Abelardo de la Espriella planteó la revisión de los retiros de cientos de miembros de la Fuerza Pública que se concretaron en la administración de Gustavo Petro. La promesa fue clara: cada caso sería evaluado de manera individual para determinar si elUniformado debería regresar al servicio activo.

Según el reportaje de El País, las cifras de retiros hacen inviable una revisión manual en los cinco meses que faltan para la posesión presidencial. La cantidad de expedientes acumulados excede la capacidad operativa de los equipos jurídicos y de talento humano de las Fuerzas Militares y la Policía.

La estructura jerárquica añade otro obstáculo. En el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía, cada grado tiene un tope de efectivos definido por ley. Reincorporar a alguien implica, en muchos casos, ubicar a un oficial o suboficial en un cargo que ya está ocupado o que dejó de existir tras la reorganización.

Las reglas de ascenso también pesan. La antigüedad y el orden de mérito son la base de la carrera militar. Devolver a un retirado o separado sin respetar ese orden alteraría la línea de mando y abriría reclamaciones de quienes sí siguieron los conductos regulares durante el período anterior.

Para los uniformados retirados la promesa generó expectativa. Algunos reclamaron que su salida del servicio respondió a decisiones discrecionales o a presiones internas. Otros, en cambio, consideran que reincorporarlos sin el debido proceso debilita la meritocracia y la disciplina, dos pilares de la vida castrense.

El artículo de El País recoge el contraste entre el compromiso electoral y la viabilidad técnica. La revisión caso por caso, según expertos citados por el diario, requeriría personal dedicado, plazos largos y un marco normativo que el gobierno entrante aún no ha detallado.

En el frente político, la situación abre un debate. Sectores cercanos al presidente electo insisten en que se trata de una decisión de justicia con quienes fueron retirados de manera injusta. Críticos advierten que la medida, sin filtros, podría afectar la moral de la tropa y la carrera de quienes están en servicio.

También queda sobre la mesa el papel del Ministerio de Defensa y del nuevo comandante de las Fuerzas Militares que nombrará Abelardo de la Espriella. Cualquier proceso de reenganche pasa por un decreto presidencial, por una solicitud formal de la institución armada y por el cumplimiento de los requisitos legales de cada caso.

Por ahora, la promesa espera un pronunciamiento oficial del equipo de transición. Mientras no exista un decreto, una metodología pública y un equipo asignado, el compromiso de revisar expediente por expediente sigue siendo, según El País, más un anuncio de campaña que una operación en marcha.

Preguntas frecuentes

¿Qué anunció Abelardo de la Espriella sobre los militares retirados?

Ofreció revisar caso por caso los retiros de cientos de militares y policías durante el gobierno de Gustavo Petro, con el fin de evaluar posibles reenganches al servicio activo.

¿Por qué el reportaje de El País considera difícil esa revisión?

Porque el número de expedientes, los cupos definidos por grado en la jerarquía militar y las reglas de ascenso vigentes hacen inviable una evaluación individual antes del 7 de agosto, según el análisis del diario.

¿Quiénes se verían beneficiados con un eventual reenganche?

Militares y policías retirados o separados durante la administración Petro que reclamen su reincorporación, siempre que cumplan los requisitos legales y exista cupo en el grado correspondiente.

¿Qué falta para que la promesa se convierta en política pública?

Hace falta un decreto presidencial, una metodología de revisión, un equipo asignado y la solicitud formal de las Fuerzas Militares o la Policía. Hasta ahora no hay un pronunciamiento oficial del equipo de transición.

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