Daniel Briceño, representante electo por el Centro Democrático, aseguró que el principal reto de este arranque de gobierno es que las diferencias iniciales no terminen por afectar la coalición que respalda a Abelardo de la Espriella en el Congreso.
Las declaraciones de Briceño se producen luego de un cruce entre sectores del uribismo y la administración De La Espriella, en medio del proceso de instalación de la nueva legislatura y de la conformación de las bancadas de gobierno.
El Centro Democrático es una de las fuerzas con mayor votación en el Congreso colombiano y, por lo tanto, un actor central para que la coalición oficialista alcance los mayorías que requiere cualquier reforma o proyecto de ley de gran alcance.
En su intervención, Briceño pidió tratar las diferencias con prudencia y mantener abiertos los canales de diálogo entre las bancadas que apoyan al Ejecutivo y los partidos que hacen parte del bloque de gobierno.
El llamado también se lee como un mensaje hacia adentro de su propia colectividad: reconoce que existen tensiones, pero las presenta como propias de un proceso de arranque y no como una fractura definitiva.
Para la ciudadanía, el equilibrio de la coalición es relevante porque define la viabilidad de las iniciativas que el gobierno presente en áreas como seguridad, economía y reforma institucional durante los próximos meses.
Desde el lado de la administración, el desafío es doble: sostener el respaldo de partidos aliados sin ceder en los puntos del programa que motivaron el voto, y al mismo tiempo procesar las exigencias que lleguen desde el Congreso.
Briceño no entregó detalles sobre los puntos específicos del desencuentro, pero insistió en que la prioridad debe ser preservar la gobernabilidad para no repetir los tropiezos legislativos que han afectado a gobiernos anteriores.
Por ahora, el llamado a la unidad queda instalado como la primera señal pública de un partido que, pese a las tensiones, apuesta por mantener la coalición en pie mientras arranca la gestión del presidente De La Espriella.
