En los últimos días comenzó a circular una imagen en redes sociales que llevaba el logo de EL TIEMPO y atribuía al presidente Gustavo Petro una frase según la cual no asistiría a la ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella, prevista para el 7 de agosto. La pieza acumuló más de 200.000 visualizaciones antes de ser desmentida. EL TIEMPO salió al paso para confirmar que esa imagen no salió de su redacción y que constituye un montaje.
El diario reiteró que ninguna de sus ediciones, impresas o digitales, publicó declaraciones en ese sentido. En su comunicado señaló que la pieza manipula la identidad visual del periódico para dar apariencia de legitimidad a un contenido que nunca produjo. También pidió a los lectores verificar la información en los canales oficiales del medio antes de compartirla.
El caso se enmarca en la transición presidencial en Colombia. Abelardo De La Espriella asumirá la Presidencia de la República el 7 de agosto, fecha en la que concluye el mandato de Gustavo Petro. La jornada de posesión incluye actos protocolarios en la Plaza de Bolívar y la transmisión de mando en la Casa de Nariño, y suele concitar amplia atención mediática y ciudadana.
En contextos de alta polarización política, como el que vive el país, las imágenes falsas sobre las ceremonias de transmisión de mando suelen difundirse con rapidez. Expertos en comunicación consultados en otras oportunidades han señalado que los montajes apelan a emociones intensas y a la inmediatez de las redes para ganar tracción antes de que las verificaciones lleguen al público. Esta dinámica suele dificultar la corrección del mensaje inicial.
La verificación de contenidos es una práctica creciente en medios colombianos. Plataformas de fact-checking y las mismas salas de redacción han reforzado sus equipos para detectar imágenes manipuladas, declaraciones inventadas y cadenas de WhatsApp sin fuente. EL TIEMPO, uno de los diarios de mayor tirada del país, ha incrementado en los últimos años sus piezas de aclaración sobre contenidos falsos que circulan con su marca.
El episodio tiene implicaciones directas para la ciudadanía. Los usuarios que comparten este tipo de imágenes sin verificar contribuyen a difundir desinformación sobre un hecho de alto interés público: la transición de gobierno. En la práctica, estas piezas afectan el debate informado y pueden generar expectativas equivocadas sobre la asistencia de mandatarios, la organización de la ceremonia o el discurso presidencial.
Las reacciones en redes tras el desmentido incluyeron llamados a consultar fuentes oficiales y a desconfiar de imágenes sin enlace verificable. Usuarios recordaron que los montajes suelen aparecer en coyunturas electorales y de cambio de mando, cuando la atención pública está concentrada en los detalles del relevo. También circuló la recomendación de revisar la fecha y la URL antes de reenviar cualquier captura.
Por ahora, ni la Casa de Nariño ni el equipo de transición del presidente electo han emitido pronunciamiento sobre el montaje. EL TIEMPO dejó abierta la posibilidad de tomar acciones legales por el uso indebido de su marca, como ha ocurrido en otros casos de suplantación visual de medios. Queda pendiente el monitoreo de nuevas versiones de la misma imagen que puedan reaparecer en los próximos días.
Mientras se acerca la fecha de posesión, el llamado de fondo es a privilegiar la información verificada sobre los contenidos virales. La ceremonia del 7 de agosto será transmitida por los canales institucionales y cubierta por los medios acreditados, lo que ofrece a la ciudadanía fuentes directas para confirmar la asistencia de los protagonistas y el desarrollo del acto.
