Según El País, el expresidente Álvaro Uribe y un grupo de congresistas del Centro Democrático expresaron reparos a la candidatura del senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, a la presidencia del Congreso. La postulación, de acuerdo con la publicación, sería la carta de Abelardo de la Espriella para ocupar la dirección de la mesa directiva del Senado o de la Cámara.
El uribismo, sector que se identificó durante años con el liderazgo de Álvaro Uribe y que en el actual Congreso mantiene representación a través del Centro Democrático, objetó el perfil de Deluque. El País no detalla en el extracto cuáles son los reparos puntuales, pero señala que se trata de cuestionamientos abiertos desde esa colectividad.
La elección de las mesas directivas del Congreso es un trámite previsto al inicio de cada legislatura. Las bancadas negocian los nombres que presidirán Senado y Cámara, y el resultado define la correlación de fuerzas políticas para los cuatro años siguientes. Una candidatura respaldada por el Gobierno nacional suele inclinar la balanza en esas votaciones internas.
Alfredo Deluque es senador del Partido de la U, una colectividad que en legislaturas pasadas hizo parte de la coalición de gobierno y que ha tenido presidentes de corporaciones en varias oportunidades. Su nombre ya había sonado en negociaciones previas para integrar la mesa directiva, según registros públicos del Congreso.
Abelardo de la Espriella, como cabeza del Ejecutivo, tiene la facultad de incidir en los acuerdos de gobernabilidad con las bancadas. El respaldo presidencial a un candidato para la presidencia del Congreso es una señal política de la manera como el Gobierno busca garantizar mayorías legislativas para su agenda.
El Centro Democrático, por su parte, ha mantenido una postura de independencia frente al Ejecutivo en lo que va del periodo. Los cuestionamientos públicos desde esa bancada, divulgados por El País, marcan una distancia frente a la candidatura de Deluque y abren un frente de negociación con el Partido de la U y con el Gobierno.
En la práctica, la pelea por la presidencia del Congreso se traduce en quién coordina el orden del día, conduce los debates y representa al Legislativo ante las demás ramas del poder público. Para la ciudadanía, el resultado define la velocidad con la que se tramitan proyectos de ley, reformas y controles políticos.
El extracto de El País no precisa si Deluque aspira a la presidencia del Senado o de la Cámara, ni la fecha exacta en que se realizaría la elección. La nota tampoco incluye declaraciones textuales del senador ni del presidente De la Espriella, lo que deja abierta la puerta a nuevas reacciones en los próximos días.
Por ahora, el pulso se reduce a un cruce de posiciones entre el uribismo y el candidato apoyado por el Gobierno. La elección de las mesas directivas, prevista al comenzar la nueva legislatura, será la prueba definitiva de si el respaldo de De la Espriella se traduce en votos dentro del Capitolio.
