En los últimos días circuló en redes sociales un video en el que se ve al presidente Abelardo de la Espriella bailando en una fiesta. La grabación generó comentarios y dudas sobre el momento en que fue tomada, en medio del debate público sobre la respuesta oficial al terremoto del 10 de agosto.
ColombiaCheck, portal colombiano dedicado a la verificación de datos, revisó el material audiovisual y concluyó que el video fue grabado en julio, antes de la posesión del nuevo presidente y antes de que ocurriera el movimiento telúrico. El chequeo descarta entonces que las imágenes correspondan al periodo de emergencia posterior al sismo.
La aclaración es relevante porque en redes el audiovisual se usó para cuestionar la actitud del mandatario frente a la tragedia. Varios usuarios lo compartieron como si mostrara al jefe de Estado en plena celebración mientras el país atendía las consecuencias del terremoto, según la reseña publicada por el medio verificador.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el papel de los portales de verificación en Colombia, una función que ha cobrado peso en los últimos ciclos electorales y de gobierno. Plataformas como ColombiaCheck se dedican a contrastar contenidos virales con documentos, fechas y registros para establecer si son ciertos, falsos o, como en este caso, descontextualizados.
Para los ciudadanos, este tipo de chequeos tiene implicaciones directas. Un video fuera de contexto puede alterar la percepción sobre la conducta de un funcionario y, con ello, alimentar narrativas que no se corresponden con los hechos. La verificación devuelve el dato a su línea de tiempo real.
En el caso concreto, la diferencia temporal es significativa. Entre la grabación de julio y el terremoto del 10 de agosto median varias semanas, lo que cambia por completo el marco en el que se difunde el video y las inferencias que pueden extraerse de él.
El movimiento telúrico del 10 de agosto dejó daños materiales y víctimas en distintas zonas del país y activó los protocolos de respuesta de las autoridades nacionales y territoriales. Desde entonces, la atención de la opinión pública se concentró en las tareas de rescate, la evaluación de daños y la reconstrucción.
Por ahora, el chequeo de ColombiaCheck cierra la discusión sobre la fecha del video. Queda en manos de los lectores consultar la fuente original del chequeo para revisar la metodología usada y los elementos que permitieron confirmar la datación de la grabación.
El caso ilustra una práctica habitual en la política digital: contenido antiguo que vuelve a circular como si fuera reciente para reforzar una narrativa. Identificar la fecha real de un material compartido en redes es el primer paso para evitar conclusiones apresuradas.
