El crecimiento de los grupos armados ilegales se convirtió en uno de los ejes de la campaña presidencial en Colombia. Según un reporte de BBC, las estructuras armadas prácticamente duplicaron su número de miembros en los últimos cinco años, un dato que las campañas llevan a las plazas y a las entrevistas como argumento central de sus propuestas.
La elección de este domingo enfrenta a Abelardo de la Espriella y a Cepeda, dos candidatos que, según BBC, han construido parte de su discurso sobre el diagnóstico del conflicto interno. La seguridad aparece así como un tema decisivo para el electorado, en un país donde la violencia de origen ilegal sigue siendo un asunto cotidiano en varias regiones.
Colombia arrastra más de seis décadas de conflicto armado interno, con momentos de escalamiento y de diálogo. La etapa más reciente incluye la implementación de los acuerdos firmados en 2016 entre el Estado y las FARC, proceso que dejó una institucionalidad específica para la reincorporación y la verdad. En paralelo, otras organizaciones armadas, entre ellas el ELN y disidencias de distintas procedencias, mantienen presencia en territorios rurales y periurbanos.
El contexto regional añade presión. Zonas como el Catatumbo, el bajo Cauca antioqueño, el sur de Bolívar y la región del Cauca han reportado enfrentamientos, confinamientos y desplazamientos forzados en los últimos años. Organizaciones humanitarias han documentado el reclutamiento de menores, la restricción a la movilidad y los ataques contra líderes sociales, factores que los candidatos suelen citar al hablar de orden y protección.
El crecimiento de las filas armadas, de acuerdo con BBC, preocupa a sectores que observan una fragmentación del crimen organizado y de los grupos insurgentes. La disputa por el control de economías ilegales como el narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión genera presión sobre comunidades enteras y sobre las fuerzas de seguridad, que suelen asumir el peso operativo de la contención.
Para la ciudadanía, el debate sobre seguridad tiene efectos directos. La presencia o ausencia del Estado en los municipios influye en la cobertura de salud, en el acceso a la educación y en la continuidad de proyectos productivos. Campesinos, indígenas y afrodescendientes, en particular, han sido señalados como poblaciones más afectadas por el avance de los armados en sus territorios.
BBC sitúa el dato sobre el aumento de integrantes de los grupos ilegales como uno de los argumentos que definen la narrativa de la campaña. En la práctica, eso empuja a los candidatos a detallar sus planes en seguridad, justicia y política de paz, y obliga a los votantes a comparar propuestas que en muchos casos parten de lecturas distintas sobre las causas del conflicto.
Quedan preguntas abiertas sobre cómo se medirá el próximo gobierno el avance o retroceso de los grupos armados, qué rol tendrán los procesos de diálogo vigentes y cómo se coordinará la fuerza pública con las autoridades regionales. El resultado de este domingo definirá quién asume la responsabilidad de responder a esos interrogantes.
